La Asociación Sumas cumple diez años. La entidad dedicada al trabajo con infancia, juventud y familias, donde algunos miembros tengan diversidad funcional, necesidades relacionadas con la salud mental, de adaptación social y sanitarias. Está formada por profesionales de distintas especialidades, que han impulsado programas orientados hacia las personas con la motivación de promover un cambio social.
El coordinador Walter Martín y el director Francisco Figueroa recuerdan que trabajaban en trastorno de conducta con menores y familias en otras entidades y “decidimos seguir creciendo y desarrollando nuestra labor de una forma diferente, libre y porque veíamos que se podía avanzar más. No quedaríamos solucionar un problema, sino llegar más allá, entendiendo que cuando un menor tiene un problema, no lo es solo del menor, sino también de su contexto. Por eso, cuando hablamos de discapacidad o problemas de salud mental, hablamos de la familia, porque al final es ella la que tiene un problema y la que tiene que trabajar en su solución”. Empezaron 10 personas y actualmente son 75. También han crecido los proyectos y la atención a los usuarios y familias, el programa de acogimiento especializado empezó con 10 familias hasta lograr 130, llegando a ser uno de los programas de acogimiento especializado más importantes del país”.
Con la llegada de menores migrantes no acompañados, este recurso de familias en acogimiento especializado cuenta con un 15% de menores inmigrantes dentro del programa.
Walter Martín destacó que las labores que realizan en el acogimiento especializado, también van desde la intervención y el trabajo con la familia de origen del menor, y su apoyo en el proceso de rehabilitación de esas familias, el apoyo a las familias acogentes y al final de todo el entorno donde se va a desarrollar el menor”. El objetivo principal de la medida es ver la viabilidad de que ese menor vuelva a su familia de origen y si no puede volver pues que tenga una solución lo más estable posible”. Sumas también desarrolla un programa de prevención, lo mismo con familias que tienen algún problema en su entorno con la intención de no tener que retirar al menor, sino capacitar a la familia para que a través del desarrollo de sus habilidades y sus potencialidades pueda mantener y tener una vida lo más normalizada posible.
Desde Suma reconocen que la realidad social de Canarias es complicada. “En los últimos años ha aumentado la vulnerabilidad de la población y hemos orientado nuestro trabajo a intentar atender a personas cada vez más vulnerables”. De esta manera “estamos desarrollando algunos proyectos de atención a personas sin hogar y/o drogodependencias, porque es verdad que las crisis al final sociales derivan en que las personas vulnerables sean las que menos acceso tienen a los recursos”, señaló Martín.
Otra línea de acción desde esta asociación es el trabajo con adolescentes extutelados, son chicos y chicas que han estado en el sistema de protección en algún momento. Cuestionados por la ayuda que reciben para que puedan valerse por sí mismos una vez salen de la protección de la familia propia, de la acogente especializada o de los recursos residenciales, Figueroa afirmó que “cuanto más seguros se encuentran, más se han desarrollado en una familia y cuanto mejor estén será más fácil”, pero no es lo mismo un chico de 14, que uno de 18 y que tiene un problema de salud mental.
Uno de los programas más exitosos es SuMAS+E un servicio que intenta insertar a esos jóvenes de 17 a 24 años en el mundo laboral. “Este tipo de programas en otros lugares de la Península llegan a la mitad del éxito en la inserción laboral que estamos logrando”. Después a estos jóvenes “hay que ofrecerles también formación, pero sobre todo hay que hacer un acompañamiento y un desarrollo de autoconocimiento y de autoregulación”, y por su parte, “una vez en el centro de trabajo se les apoya y se les busca personas mentores y acompañantes, una labor que nos lleva a buscar personas de apoyo”, destacó el director.
En estos diez años, el programa de Acogimiento familiar especializado ha atendido a más de 400 menores, mientras el de Intervención Ambulatoria prestó atención a más de 700 familias con un 78% de preservación familiar. Por último, en SUMAS+E se han atendido 250 jóvenes con un 72% de inserción formativo laboral.





