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Los bulos, la amenaza más intensa para la seguridad nacional de aquí a 2030

Las campañas de desinformación como el principal riesgo al que hay poner coto en el futuro más inmediato
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Las campañas de desinformación a través de la difusión masiva de bulos y la vulnerabilidad del ciberespacio conforman los riesgos y amenazas más intensos para la seguridad nacional de España en las tendencias detectadas del presente hasta 2030 en un informe gubernamental publicado la semana pasada y elaborado por más de 400 expertos de todo el país.

Tras estas amenazas figuran entre las cinco principales los flujos migratorios irregulares, la tensión estratégica y regional y, por último, el espionaje y las injerencias desde el exterior, pero no se trata de compartimentos estancos.

Todo ello se refleja en el Informe Anual de Seguridad Nacional aprobado por el Consejo de Seguridad Nacional, cuya confección obedece al esfuerzo conjunto liderado por el Departamento de Seguridad Nacional del Gabinete de la Presidencia del Gobierno y sobre el que aportaron especialistas de los ministerios de Asuntos Exteriores, Presidencia, Defensa, Hacienda, Interior, Trabajo, Industria, Política Territorial, Transición Ecológica, Cultura, Economía, Sanidad, Ciencia, Inclusión y Transformación Digital, además del Centro Nacional de Inteligencia.

Por lo que respecta a 2024, el único riesgo detectado en la categoría de muy elevado es la vulnerabilidad del ciberespacio, mientras que los elevados son las campañas de desinformación, los flujos migratorios irregulares, la tensión estratégica y regional, y la inestabilidad económica y financiera. La única diferencia con las tendencias para el próximo lustro ya referidas radica en que los bulos se unen a la inseguridad cibernética en la máxima categoría.

El dictamen de los especialistas españoles coinciden con los del Foro Económico Mundial al señalar a las campañas de desinformación como el principal riesgo al que hay poner coto en el futuro más inmediato data su enorme tendencia al alza y su notable nivel de peligrosidad.

Como refleja textualmente el informe, “la difusión de campañas de desinformación se ha visto muy acentuada desde la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania. El Kremlin sigue impulsando estas de manera oportunista contra España, Europa y Occidente”.

Para hacerse una idea más concreta, sirva como ejemplo que, con motivo de la dana en Valencia, “el ecosistema de propaganda y desinformación pro-Kremlin amplificó y adaptó narrativas desinformativas preexistentes en su beneficio”, siendo su objetivo “promocionar la desconfianza ciudadana en las instituciones públicas, deslegitimar el apoyo a Ucrania so pretexto de la necesidad real de ayuda a las zonas afectadas por la dana y en proyectar una imagen de país sumido en el caos”.

Ciberespacio

En cuanto a la vulnerabilidad del ciberespacio, es menester destacar que “los cibercriminales, que tradicionalmente operaban con fines exclusivamente financieros, están comenzando a ser utilizados por Estados para llevar a cabo operaciones de ciberespionaje, sabotaje o desinformación”, asi como que, al igual que ocurre con los bulos, “los procesos electorales constituyen una ventana de oportunidad para llevar a cabo campañas de ciberataques (…) por la oportunidad de amplificar la repercusión mediática de sus actividades, todo ello para tratar de influir en los resultados y socavar la estabilidad política”.