Las alarmas saltaron en la mañana de ayer en el vuelo BY6422, operado por la aerolínea TUI que había partido de Cardiff con destino Lanzarote. En el avión, presuntamente, había una bomba. Tripulación y controladores aéreos trabajaron rápido para que la situación no se descontrolara.
Un vuelo procedente de Cardiff, Gales, activó ayer jueves un protocolo de seguridad tras encontrarse una nota alarmante en uno de los aseos del avión. Un pasajero dejó por escrito un aviso sobre la supuesta presencia de una bomba dentro del avión. El escrito fue encontrado por uno de los miembros de la tripulación.
El vuelo BY6422 aterrizó en el aeropuerto de Lanzarote alrededor de las 10:55 horas. Una vez en tierra, se comunicó de inmediato la situación a las autoridades competentes.
Recuperamos la normalidad en el aeropuerto de #Lanzarote donde ha aterrizado un avión con aviso de bomba que ha resultado ser falso.
— 😉Controladores Aéreos 🇪🇸 (@controladores) June 19, 2025
El avión se ha guiado con presencia de bomberos a un apartadero donde los pasajeros han debido identificar su equipaje.
Las operaciones de… pic.twitter.com/jrjF4ogrBL
La Guardia Civil respondió rápidamente al incidente, movilizando a agentes especializados, incluidos los técnicos en desactivación de explosivos (TEDAX), junto a otros equipos de seguridad que acudieron al lugar para inspeccionar el avión y garantizar la seguridad de los pasajeros y la tripulación, consiguieron verificar que no existía ningún artefacto explosivo.
A partir de entonces, el aeropuerto siguió funcionando con normalidad, a pesar de que algunas de las salidas programadas quedaron suspendidas temporalmente.
Las autoridades se encuentran investigando lo sucedido, aunque todo apunta a una broma pesada de un pasajero, algo que podría tener consecuencias penales.





