La aerolínea Ryanair ha denunciado a un viajero que salió en un vuelo desde Canarias, concretamente desde Lanzarote, con destino a Santiago de Compostela. ¿El motivo? Hacerse pasar por alguien que no era.
El individuo aseguró ser un diplomático de la ONU; ocupando así un asiento que no le correspondía en el vuelo. Por este motivo, el vuelo tuvo que retrasarse durante 40 minutos. El hombre insistía en ir en primera fila y, ante su insistencia, según señala Preferente, tuvo que ser expulsado de la aeronave a la fuerza.
Ahora, el pasajero podría enfrentarse a una condena de 3 a 12 meses de prisión o a una multa pecuniaria de 6 a 18 meses. “Esperamos que este ejemplo sirva para prevenir comportamientos perjudiciales en los vuelos, de manera que tanto los pasajeros y la tripulación puedan viajar en un entorno cómodo y respetuoso”.






