cultura

Bimbache openART: 20 años de vanguardia y tradición, de lo diverso y lo sostenible

El festival herreño, que en esta entrega lleva como lema ‘Pasando el testigo’, celebra el 7 de agosto en La Frontera su gala de aniversario, tras cuatro intensas jornadas creativas
Imagen promocional de Bimbache openART 2025. / DA

Confiesa Torsten de Winkel, el guitarrista, compositor y productor alemán, director artístico del Bimbache openART, que cuando llevaron a cabo la primera edición del festival, en 2005, pensaban que lo más probable es que la iniciativa solo se celebrase una vez. Eso sí, puntualiza: “Lo hicimos con la ilusión, y también con la convicción, de que a un lugar tan maravilloso como es la isla de El Hierro, que además apuesta por la sostenibilidad, podíamos contribuir añadiendo un elemento cultural que compartiese esa filosofía. Un festival que no se limitara solo a presentar un contenido musical en un espectáculo, sino que fuera una plataforma de convivencia y encuentro entre culturas”.

Sin embargo, recurriendo -y poniendo en práctica- esos conceptos de convivencia y sostenibilidad, además de inclusión, diversidad, diálogo entre tradición y vanguardia, globalización positiva, educación e interacción, Bimbache openART Jazz y Raíces celebra el próximo mes su 20º aniversario. Además, lo hace en un año de Bajada de la Virgen de los Reyes.

Precisamente, el 3 de agosto, tras llevarse a cabo el día anterior la Subida, el festival iniciará su fase de laboratorio, cuatro intensas jornadas de encuentros entre los artistas participantes, originarios de cuatro continentes, que irán dando forma de manera colaborativa a la propuesta que presentarán el 7 de agosto (21.30 horas) en la plaza de Benito Padrón Gutiérrez, en el municipio de La Frontera.

Ismailah Thiam y Kike Perdomo, en primer término. / DA

VARIOS SEGMENTOS

Este año el festival, que además de la música contempla otras manifestaciones artísticas, tiene como lema Pasando el testigo. “Al contrario que en otras ediciones, dividiremos la gala de aniversario en segmentos”, explica Torsten de Winkel.

“El primero estará dedicado a jóvenes artistas canarios que, aparte de muy talentosos, tienen en común su enorme sensibilidad para vestir el folclore, la música tradicional de las Islas, con nuevos ropajes”, apunta quien a partir de los años 80 fue uno de los pioneros en fusionar jazz y electrónica, sonidos étnicos y, en definitiva, otras músicas del mundo.

EL CARTEL

En ese apartado estarán, tal y como figura en el cartel, Lajalada, Amit Mishra, Ismailah Thiam, Julia Rodríguez, Gaby Echevarria, Jonay Mesa, J. A. Medina, Ylenia Q, Luis Fernández, Neni y J. L. Castaño.

María Mérida (1925-2022), en la imagen, junto a Torsten de Wilken, será homenajeada. / DA

A todos ellos y ellas se sumarán, dentro del Bimbache All Stars, Angélica, Viover, Luisa Machado y Alberto Méndez, Claudia Álamo, Kike Perdomo, Alexis W y el propio Torsten de Wilken, entre otros. “Celebraremos los 20 años, pero también rendiremos homenaje a María Mérida (1925-2022), que se convirtió en una suerte de madrina del festival, por su centenario, y a Taller Canario, pues Rogelio Botanz y Andrés Molina han sido y son fieles contribuyentes del Bimbache openART”.

Rogelio Botanz padre e hijo, durante una edición del festival. / DA

“Para cerrar -añade el director artístico-, tendremos una parte de jazz, en la que vamos a contar con el amigo Kike Perdomo y el amigo Amit Mishra”.

DESCUBRIR LA ISLA

Tras una sobresaliente trayectoria musical que de Alemania pasó a Estados Unidos, primero en Boston -completó su formación en el Berklee College of Music- y luego en Nueva York, trabajando con muchos de los que eran sus ídolos, incluyendo a Pat Metheny, De Winkel pisó por primera vez El Hierro en 2001.

Encontrarse en un ambiente completamente distinto a lo que había vivido en Nueva York y su escena musical, y a la vez mucho más cercano a su manera de entender las cosas y también de hacer música, hizo que la isla le dejase “muy tocado”. “A lo largo de estos años del Bimbache openART -argumenta-, muchos de los artistas invitados al festival coinciden en que esta experiencia les devuelve, en cierta manera, el sueño de adolescencia de convertirse en músicos”.

De manera que Torsten de Winkel regresó a El Hierro y, ya en 2004, comenzó a desarrollar talleres, más allá de la formación académica convencional, en el ámbito de la música popular. Tras un año y medio, surge la posibilidad, junto a Sabine Willmann, de crear un pequeño festival. Y el resto, como nos indica el lugar común, es historia.

Artistas del Bimbache openARt, durante su presentación en la cumbre del clima de Copenhague, en 2009. / DA

Una historia que adoptó muy pronto una dinámica que ha hecho que el Bimbache openART haya recibido a músicos de los cinco continentes. “Al festival no acuden a presentar su obra, sino a encontrarse con gente que posee una concepción musical distinta para colaborar y experimentar juntos”. Esa misma idea ha hecho que el proyecto herreño también haya viajado, presentándose en lugares como Nueva York, Hamburgo, Nanjing, Copenhague y Seúl.

Además de la música, el festival contempla otras manifestaciones artísticas. / DA