Durante décadas, la silueta oxidada del Telamon -su primer nombre fue Temple Hall-, forma parte del paisaje de la costa este de Lanzarote. Este barco abandonado -un carguero de origen griego-, quedó encallado el 31 de octubre de 1981 tras sufrir una grave avería cuando se dirigía a Grecia con una carga de troncos procedente de Costa de Marfil.
Su destino final era Salónica, pero ni siquiera llegó al puerto de Los Mármoles, en Arrecife: una parada técnica para repostar en Canarias terminó con el buque varado a la altura de Las Caletas, justo frente a los tanques de combustible de DISA y entre el puerto y la antigua refinería de Endesa.
Un barco abandonado con años de esplendor
Construido en los años cincuenta bajo el nombre Temple Hall, este buque de 139,6 metros de eslora cambió varias veces de propietario y bandera hasta terminar en manos de la naviera Telamon Maritime, que le dio su último nombre. Desde entonces, el casco abandonado se convirtió en refugio ocasional de okupas, escenario para submarinistas y fondo fotográfico para turistas y curiosos que se jugaban la vida por una imagen impactante.
El barco abandonado se mantuvo visible durante cuatro décadas, hasta que en noviembre de 2021 el Ministerio de Defensa adjudicó su desmantelamiento, argumentando razones de seguridad ante el evidente deterioro estructural del barco y los riesgos para quienes se acercaban demasiado.
Sin embargo, la historia del Telamon volvió recientemente a la actualidad por un motivo muy distinto. Tal y como reveló Canarias 7, el buque habría sido utilizado en el pasado como escondite por parte de narcotraficantes, según se desprende de una investigación judicial. El periódico señala que la estructura del casco, su localización apartada y su estado de abandono lo convertían en un lugar idóneo para operaciones ilegales vinculadas al tráfico de drogas.
En concreto, era utilizado como plataforma de repostaje para abastecer a las narcolanchas y barcos nodriza utilizando petacas vacías y garrafas de combustible.
A medio camino entre Arrecife y Costa Teguise, en una pequeña cala de arena dorada y negra, el lugar donde reposa el Telamon durante tanto tiempo sigue siendo objeto de curiosidad.







