Los trabajadores de la dirección general de Hemodonación y Hemoterapia denuncian que el banco de sangre se encuentra en “stock crítico” de existencias, con niveles rojos en casi todos los grupos y “sólo tiene disponibilidad para atender a las personas que llegan a las urgencias hospitalarias”. Esta situación, encima, coincide con el verano, época de especial dificultad para la captación de donaciones. No obstante, también denuncian la falta de “personal cualificado, con 60 trabajadores destituidos” y, en cuanto a los medios, aseguran que no hay conductores con carnet C para utilizar las unidades móviles.
“La actitud de la consejería de Sanidad está poniendo en riesgo la salud de los canarios y repercutiendo en el índice de abastecimiento a los hospitales de Canarias. Una vez más, y tristemente, las reservas están por debajo del nivel recomendable y esto no hay manera de repercutirlo sin personal cualificado”, recalca Daniel Quintero, enfermero y expresidente del comité de empresa del ICHH en la provincia tinerfeña.
Mientras, la vicepresidenta, Jenifer Jerez, asegura que, como no hay nuevas contrataciones, “los trabajadores están saturados, no descansan las horas que les corresponden, en lo que va de año ya han superado las 80 extras que pueden asumir y siguen realizando doblajes. Ningún trabajador tiene aprobadas sus vacaciones y tampoco se sabe si va a haber personal que cubra su vacante”.
Especialistas
Un banco de sangre necesita “trabajadores muy especializados”. Por ese motivo, no entienden que “continúen llegando en comisión de servicios profesionales que no están familiarizados con la extracción y tratamiento de la sangre, muchos ni siquiera tienen la experiencia necesaria. Han dejado sin contratar 60 personas que llevan con nosotros incluso seis años, conocen los protocolos y han cubierto bajas, vacaciones, jubilaciones e incidencias”. El ICHH contaba con perfiles propios creados en esas listas de reserva y bolsas de contratación, “han pasado concursos de mérito, capacitación y están preparados y formados, no como el personal que nos llega”, denunció.
Además, “su número no cubre ni la mitad de las plazas vacantes y, de ellos, la mitad ni siquiera son funcionales por su escasa experiencia o cualificación”. Por ejemplo, y según añade, “los laboratorios necesitan personal muy formado y preparado para procesar la sangre que extraemos para que se pueda utilizar. Porque de cada donación se sacan tres productos y esto es un proceso muy elaborado que realizan nuestros técnicos de laboratorio de una manera muy eficaz. Necesitan más de un año de formación y nos vienen en comisión de servicio por seis meses”, lamenta.
Otro factor que influye en la bajada de las extracciones es que no salen las unidades móviles a la calle por falta de promotores, médicos, enfermeros y conductores. “Nos han venido conductores que no tienen el carnet C, el que se necesita para llevarlas”. Jerez denuncia que, a La Palma, La Gomera y El Hierro, no acuden “desde 2024”.
Las cifras de donaciones siguen cayendo, según señala. “Tenemos 3.000 productos hemoterápicos menos que el año pasado y nadie hace nada, nadie reconoce los fallos, ni la situación crítica que tenemos”. Además, si no hay un fondo mínimo de bolsas disponibles no se puede dar el visto bueno a una operación programada por si hay que hacer frente a una situación inesperada, como la llegada de pacientes a Urgencias por accidentes o si se complica la intervención”. Se han suspendido o reprogramando operaciones, “pacientes que vuelven a las listas de espera. ¿Cuánto tiempo se puede esperar por un trasplante?”, denuncia.
Asimismo, los representantes de los trabajadores recalcan que quieren “dar un servicio de calidad, con profesionalidad, que se atienda a todos los donantes que quieran venir, que las unidades estén en la calle y acudan a las periféricas -tenemos esta población completamente desatendida-, y que a los hospitales se les sirva la cantidad de sangre que necesitan o de plasma que no estamos procesando al no tener personal en laboratorio para esta función”.
No se contrata trabajadores con experiencia, lo que repercute en el servicio
La semana pasada, los responsables sindicales del ICHH acudieron a los juzgados por dos asuntos cruciales para la organización. Por un lado, al Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) en relación a la extinción de los comités de empresa que ha dejado sin representación a los empleados, un juicio que se retomará el 16 de septiembre. Los 14 representantes esperan que las negociaciones con el SCS concluyan con su readmisión y con una posterior convocatoria de elecciones.
Por su parte, en la citación ante el Tribunal Laboral Canario, el Servicio Canario de Salud no se presentó al acto de conciliación que estaba previsto. “En este caso, por la modificación sustancial de las condiciones de trabajo, por las listas de contratación que se han dejado de utilizar y en la que pedimos que se pudiera contratar a los compañeros que se encuentran en las mismas, pero continuará con la vía judicial abierta para que el SCS responda”.
Para Quintero, “ahora mismo el Gobierno no quiere negociar ni una cosa ni la otra, la representación legal de los trabajadoras sigue estando destituida y también continúan despedidos los trabajadores experimentados que estaban en esas listas de contratación y que no han sido llamadas”. Todo esto ha repercutido en una situación en la que las reservas son críticas para atender a los hospitales “porque no tenemos sangre”.






