¿Es posible modificar, en el tramo final de una existencia, la forma de entender y relacionarse con el mundo o, quizás mejor, con una parte esencial de ese mundo? Esta viene a ser, en buena medida, la pregunta que (se) formula el cineasta español Liteo Pedregal (Ceuta, 1968) en Un hombre de verdad, su ópera prima en el largometraje, que acaba de concluir su filmación programada en Tenerife. Dos semanas a las que ahora se va a agregar una más en Madrid.

Con localizaciones en Santa Cruz de Tenerife (el Palmetum, plaza de la Candelaria, calle de la Noria, El Sobradillo…) y Puerto de la Cruz, Un hombre de verdad cuenta con un reparto encabezado por Carlos Olalla, Rosario Pardo, Olivia Molina, Laura de la Uz y Aroa Núñez, al que suman las colaboraciones de Natalia Dicenta, Imma Sancho y Máximo Valverde, y un elenco local integrado por Nieves Bravo, César Martel, Pablo R. Montenegro y Saulo Trujillo.
“Guillermo es un neurocirujano de 70 años -puede leerse en la sinopsis- acostumbrado a que su mujer, María, le atienda como todo hombre que se viste por los pies espera. Su única hija, Nuria, vive en otra ciudad y no mantiene una buena relación con él. Sin embargo, la repentina muerte de su esposa hará que se vea obligado a replantearse sus valores machistas, fruto de su educación, y a empezar a valerse por sí mismo, algo que no ha hecho en toda su vida”.

ACTITUDES DE AYER, PERO TAMBIÉN DE HOY
“No se trata de una película que aborde la violencia machista -aclara Liteo Pedregal en una conversación con DIARIO DE AVISOS-, pero sí que refleja actitudes machistas, eso que hoy también llamamos micromachismos. Este tipo de comportamientos, chapados a la antigua, pero que, sin embargo, están aún muy presentes en la actualidad”. “El protagonista -añade el cineasta- no sabe cocinar, no sabe poner una lavadora… Es opaco emocionalmente, es incapaz de transmitir sus sentimientos porque, ya se sabe, los hombres no lloran… En fin, es el fruto de aquello que le han inculcado, que ha aprendido, durante toda su vida”.

FRENTE A LOS CLICHÉS
Precisamente, la exposición de las nuevas masculinidades es un elemento que ha caracterizado la trayectoria de Liteo Pedregal, en sus cortometrajes y también en su vertiente de guionista. “Al enfrentarme a mi primer largo -explica-, quise abordar un relato que respondiese a mi visión, a esa voz personal como cineasta”. “Siempre me ha gustado hablar en mis trabajos de diferentes modelos de hombre que no responden al tradicional, al del macho, por decirlo así, que sigue vigente en lo que nos muestra el cine y la televisión”. “Estereotipos -continúa-, como los que han representado Arnold Schwarzenegger o Sylvester Stallone en el cine de acción, que han calado tanto que aún podemos ver en las pantallas”.
“Ante esto, yo prefiero mostrar otro tipo de hombres, que entiendo que resultan más acordes con una realidad compleja y diversa, que puedan mostrar otras facetas de la personalidad. Porque, en definitiva, somos seres vulnerables”, apostilla el director de Un hombre de verdad.
Uno de los aspectos que resalta Liteo Pedregal de esta película, un proyecto de la productora tinerfeña Kairos Films (fundada por el cineasta ceutí y la también directora y guionista Elsa Núñez), junto a la peninsular The Other Film Production y la grancanaria Naif Films, es la labor con los actores. “Es la parte que más me gusta de hacer cine”, afirma. “La técnica está muy bien, la tecnología está avanzando a gran velocidad, aquí tenemos ya a la inteligencia artificial, pero hay algo que poseemos los seres humanos que es irremplazable: las emociones”.

LA INTERPRETACIÓN
“He tenido la suerte de contar con actrices y actores de primera línea, que, nada más leer el guion, aceptaron mi propuesta. Ellos son la parte más importante de todo esto, pues se encargan de relatar, de dar vida, a la historia que un día se nos ocurrió”.
De estas dos semanas de rodaje en la Isla, Liteo Pedregal destaca las facilidades dadas por instituciones públicas como la Tenerife Film Commission o los ayuntamientos de Santa Cruz y Puerto de la Cruz, además de entidades como la productora Niru Films y diversos colectivos. “Hemos podido comprobar que el apoyo al tejido audiovisual en la Isla es real y no solo de palabra, como en ocasiones ocurre en otras comunidades”, afirma.
Una vez que culmine el rodaje, el objetivo es estrenar Un hombre de verdad en marzo de 2026, en el marco del Festival de Málaga, “siempre que la seleccionen, claro”, apostilla su director con una sonrisa.





