El Cable Enterprise ya se encuentra en el puerto de Granadilla para comenzar con el el tendido del cable submarino entre Tenerife y La Gomera.
Se trata de un buque sumamente singular, único en el mundo y que garantizará la conectividad entre las dos islas de una manera segura.
A finales de agosto, el Cable Enterprise comenzará los trabajos de instalación sobre el lecho marino del primer circuito de la interconexión desde la isla de La Gomera, una infraestructura incluida en la planificación vigente.
Así es el Cable Enterprise
En un mundo donde la conectividad es ya una necesidad tan básica como la electricidad, los buques cableros ocupan un lugar silencioso, pero decisivo. Entre ellos destaca el Cable Enterprise, un gigante del mar operado por Prysmian Powerlink Services Ltd, que se ha convertido en pieza clave para desplegar las redes de comunicación y energía que viajan por el fondo del océano.
Aunque a simple vista puede parecer un carguero más, su historia lo convierte en un navío singular. Construido en 2001 en Batam, Indonesia, bajo el nombre Smit Anambas, fue reconvertido en 2015 en un buque de tendido de cables submarinos con tecnología de posicionamiento dinámico DP2, un sistema que le permite mantenerse estable en un punto concreto sin necesidad de anclas, incluso con condiciones meteorológicas adversas.
Esta actualización supuso un salto cualitativo: de una barcaza convencional pasó a convertirse en un auténtico referente de ingeniería naval aplicada a la infraestructura global.
Con una eslora de más de 124 metros y una manga cercana a los 32, el Cable Enterprise impresiona tanto por su tamaño como por su capacidad técnica. Puede cargar hasta 6.800 toneladas de cable y está equipado con un arado submarino de alta precisión capaz de enterrarlo hasta 90 centímetros bajo el lecho marino, lo que garantiza su protección frente a corrientes, pesca o anclas.
A bordo, la potencia instalada roza los 8 megavatios gracias a generadores Wartsila y sistemas de propulsión Voith-Schneider, lo que lo convierte en un buque autónomo y seguro.
Su trabajo, sin embargo, va mucho más allá de lo visible. En la actualidad, más del 95% del tráfico mundial de datos viaja a través de cables submarinos, y el Cable Enterprise es uno de los encargados de instalar y proteger esas autopistas digitales que conectan continentes. También participa en proyectos de energía offshore, como los parques eólicos marinos, donde la fiabilidad de la transmisión eléctrica depende de instalaciones de este tipo.
La versatilidad es otra de sus virtudes. Gracias a un sistema de amarre de siete puntos, el barco puede operar en aguas someras, fondear cerca de la costa o trabajar en mar abierto con la misma eficacia. Además, su puente de mando incorpora tecnología de última generación para monitorizar cada fase del tendido, desde la carga del cable hasta su despliegue en el fondo oceánico.







