cultura

Las llaves del cielo: Francia renueva su idilio con el tinerfeño Óscar Domínguez

El Ayuntamiento de Hyères adquiere la escultura del artista canario ‘Saint-Pierre tenant les clefs du paradis’, que expondrá en La Banque, Musée des Cultures et du Paysage
Imagen del Petit Château Saint Pierre luciendo, arriba a la derecha, 'Saint-Pierre tenant les clefs du paradis'. / DA

El Ayuntamiento de Hyères, localidad del sur de Francia, en la región de Provenza-Alpes-Costa Azul, acaba de adquirir Saint-Pierre tenant les clefs du paradis (San Pedro sosteniendo las llaves del cielo), una escultura, fechada en 1953, del artista tinerfeño Óscar Domínguez (La Laguna, 1906-París, 1957).

La obra, de 2,35 metros de altura, que en su día se ubicó en la parte superior del Petit Château Saint Pierre de dicha población y se hallaba almacenada, salió la pasada semana a subasta en Cannes y, según detalla la prensa local, el consistorio pujó por ella, junto a otros dos postores, hasta adquirirla por 16.000 euros (20.800 euros en total, si se agrega el 30% que obtuvo la casa de subastas de Jean-Pierre Besch). Esa cuantía fue financiada en el 80% por el FRAM (Fondo Regional de Adquisiciones de Museos).

Saint-Pierre tenant les clefs du paradis se va a instalar ahora en los jardines de La Banque, el Musée des Cultures et du Paysage de Hyères, donde ya figura, entre otras piezas, el denominado Monumento al gato (1952-1955), también de Óscar Domínguez, cuya reproducción formó parte de la I Exposición Internacional de Escultura en la Calle de Santa Cruz de Tenerife (1972-1973) y se ubica en el capitalino Parque García Sanabria.

El ‘San Pedro’ de Óscar Domínguez. / DA

‘TRIPLE TRAZO’

“En su última etapa, Domínguez realizó diversas esculturas en hilo de acero -detalla Isidro Hernández, conservador de la Colección TEA Tenerife Espacio de las Artes y experto en la obra del artista tinerfeño- para Marie-Laure de Noailles (1902-1970), su compañera sentimental en aquellos años, en su residencia de Hyères, Villa Noailles”.

“Se trata de piezas que están directamente relacionadas con el triple trazo, el recurso adoptado en su pintura, una manera de pintar en la que el dibujo, los contornos, las siluetas, están muy presentes; de manera que se podría decir que se trata de esculturas dibujadas”. “Pero, además de para la vizcondesa de Noailles, también hizo obras para un amigo común, Tony Gandarillas (el diplomático chileno José Antonio Gracido Gandarillas Huici, 1885 -1970), y una de ellas, también relacionada con el triple trazo, es este San Pedro, cuando Gandarillas residía en el Petit Château Saint Pierre”, agrega Isidro Hernández, quien señala que, a partir de los años 70, muchas de estas esculturas fueron desmanteladas o perdieron su ubicación original.

El conservador de TEA pone de relieve la valiosa labor de recuperación del patrimonio artístico que lleva a cabo el Ayuntamiento de Hyères a través de su Musée des Cultures et du Paysage La Banque. Puesto en marcha en 2021, con una superficie de 2.188 metros cuadrados, entre jardines y edificaciones, el centro se ubica en una antigua sede del Banco de Francia y es heredero del museo municipal fundado en 1883. Por ello, el origen de las más de 8.000 obras que expone y guarda, de disciplinas como bellas artes, ciencias naturales, etnografía y arqueología, se remonta hasta finales del siglo XIX.

EL JARDÍN

“En el jardín de La Banque está el Monumento al gato, cuya reproducción, muy bien llevada a cabo”, destaca Isidro Hernández, “la tenemos en Tenerife”. “Fue Maud Bonneaud (1921-1991) quien, con motivo de la I Exposición Internacional de Escultura en la Calle de Santa Cruz de Tenerife, se puso en contacto con el viudo de Marie-Laure de Noailles para pedirle información sobre esta pieza, que no guarda ese vínculo del triple trazo de las anteriores, con el fin de reproducirla en la Isla, y Charles de Noailles (1891-1981) cedió los planos”.

En un texto a propósito de esta iniciativa, Eduardo Westerdahl (1902-1983) escribió: “También la familia Noailles ha contribuido con El pirata, gran dibujo en hierro integrado con lona y cuerdas, para ser emplazado a gran fondo espacial. En estas dos obras se aprecian las grandes invenciones de este artista, su fidelidad al surrealismo, la aplicación de diversas técnicas, su permanente humor y originalidad. El Monumento al gato es una obra de mampuesto, con intervención de vidrio en los ojos y gavilla de hierro en la interpretación del bigote. En estas obras permanece como constante el sentido del juego”.

Mucho más reciente, de 2020, es Óscar Domínguez: obra, contexto y tragedia, la monografía del doctor en Historia del Arte José Carlos Guerra Cabrera. En ella, el experto en el artista tinerfeño señala, sobre el contexto de la creación de Saint-Pierre tenant les clefs du paradis: “El verano de 1953 Domínguez lo dedicó enteramente a decorar la residencia de su nueva compañera, Marie-Laure de Noaille, en Hyères. Desplegó al máximo su vena escultórica, sustituyendo la línea de tinta china del triple trazo por un filamento metálico muy fino”.

A continuación Guerra Cabrera relata que Óscar Domínguez realizó cuatro piezas para embellecer el jardín principal de la casa: Chat, Femme dansante, Marie-Laure de Noailles y L’oiseau. “En una de las terrazas de la fachada del edificio que daba al jardín -añade-, Domínguez instaló una quinta pieza, El pirata”.

Pero además, apunta el especialista en su libro, “Domínguez hizo aquel verano una sexta pieza escultórica de filamento de hierro forjado, pero no para la mansión de Marie-Laure, sino para una villa vecina […] En los años cincuenta la ocupaba el chileno Tony Gandarillas, íntimo amigo de Marie-Laure de Noailles. Domínguez ejecutó un Saint Pierre […] con tres de sus atributos tradicionales: el Nuevo Testamento en su mano derecha, las llaves en su mano izquierda y, en el abdomen, el gallo, con pico abierto y cresta”.