El histórico barco Corbeta, ubicado en San Andrés, ha zarpado rumbo a su completa restauración. Este proyecto, valorado en 14.980 euros, fue una iniciativa propuesta y votada por los propios vecinos del pueblo de pescadores capitalino, demostrando con esta acción el compromiso del Ayuntamiento de Santa Cruz con la participación ciudadana y la recuperación del patrimonio local.
Se estima que los trabajos de restauración se completen en un plazo de entre 20 días y un mes como máximo, tras los cuales el barco regresará a su lugar, listo para seguir siendo un motivo de orgullo para San Andrés y para todo el distrito.
El Corbeta, rehabilitado en 2021 por la asociación de vecinos El Pescador, se incluía entre las actuaciones previstas por el distrito de Anaga, que aprobó destinar una partida para la restauración de esta embarcación, aquejada por las inclemencias climatológicas. El barco, que perteneció a Manuel Fernández, conocido como Manolo El Chocolate, se convirtió en un símbolo tras navegar muchos años cargando pescado, que luego se repartía entre las familias del pueblo.
Este barco, estuvo muchos años fondeado en la zona habilitada para embarcaciones de pesca de la playa de Las Teresitas hasta que, tras su primera reparación, abandonó el vaivén de las olas por la seguridad de la tierra firme. El colectivo vecinal optó, entonces, por ubicarlo junto al Castillo de San Andrés, otro referente del pueblo.
Ahora, con este paso, el distrito de Anaga cumple la ejecución de sus Presupuestos Participativos con la retirada del histórico emblema de la actividad marinera característica de este enclave.
El alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez, ha asegurado que esta actuación va más allá de la restauración de la madera y la pintura porque “estamos salvaguardando el legado de aquellos que hicieron de la pesca no solo su trabajo, sino su forma de vida y es un tributo a sus sacrificios, a sus historias y a la sabiduría que han transmitido de generación en generación”.
“El Corbeta no es solo un barco; es un símbolo arraigado en la identidad de San Andrés, evocando la tradición marinera y la vida de sus gentes. Su restauración es uno de los últimos proyectos pendientes de ejecutar en el marco de los Presupuestos Participativos del distrito de Anaga, que ya ha cumplido con más del 80% de las iniciativas ciudadanas”, apuntó por su parte la concejala de Anaga, Gladis de León.
Entorno
Esta intervención subraya la eficacia de los Presupuestos Participativos como herramienta para que los ciudadanos decidan directamente sobre las inversiones que afectan a su entorno, priorizando proyectos que tienen un impacto directo en la comunidad y su patrimonio cultural.
El distrito de Anaga tenía el pasado año programadas varias actuaciones de obras en diferentes núcleos de la zona por un total de 98.898 euros, entre las que destacaban trabajos de asfaltado, alumbrado público, vías peatonales o infraestructuras rurales, apartado que incluía veinte acciones centradas en el mantenimiento y mejora de senderos y pistas.
Entre las iniciativas a acometer destacaba la restauración del barco Corbeta símbolo representativo de la tradición de la pesca, además de la apertura del Centro de Interpretación del Semáforo de la Atalaya en un espacio del colegio José Pérez Rodríguez en Igueste de San Andrés, el pasado diciembre.
La concejala del distrito de Anaga, Gladis de León, explicó en su día a DIARIO DE AVISOS que “el área ejecuta la gran mayoría de los Presupuestos Participativos que le corresponden por un importe de 118.000 euros, y de este total se van a realizar actuaciones en todo el distrito, por 27.000 euros, entre las que además se encuentra el techado del escenario de Igueste de San Andrés y las mejoras en la seguridad de los peatones de la carretera de Taganana, en su paso por San Andrés”.






