Cinco semanas después de recibir luz verde del gabinete de Benjamín Netanyahu, Israel ha iniciado una operación terrestre en la Ciudad de Gaza, según informa El Mundo. Aunque no se ha emitido un comunicado oficial por parte del ejército, fuentes israelíes confirmaron a medios como Axios y CNN que las tropas avanzaron durante la madrugada, acompañadas de una intensa ofensiva aérea y de artillería. La zona, bajo control de Hamas, ha visto cómo más de 300.000 personas huyeron en el último mes.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, aseguró este martes que “ya han comenzado a realizar operaciones allí”. Desde Israel, antes de volar a Qatar, reiteró que Hamas es el responsable de la situación en la Franja y pidió la liberación inmediata de los 48 rehenes. También advirtió de que “queda una ventana muy corta para alcanzar un acuerdo: ya no son meses, probablemente días o semanas”.
La ofensiva cuenta con el respaldo de Washington, siempre que no se prolongue en exceso. Sin embargo, el jefe del Estado Mayor israelí, Eyal Zamir, ha mostrado reparos en los últimos días, alertando de que el asalto a la Ciudad de Gaza pone en riesgo a los secuestrados y podría no lograr una victoria decisiva frente a Hamas en el corto plazo.
“El ejército ataca con un puño de acero las infraestructuras terroristas”, declaró el ministro de Defensa, Israel Katz, quien aseguró que los soldados “luchan con valentía para liberar a los rehenes y derrotar a Hamas”. Katz añadió que no habrá marcha atrás “hasta completar la misión”.
Por su parte, Hamas responsabilizó a Netanyahu, al que llamó “criminal de guerra” buscado por la Corte Penal Internacional. En un comunicado, el grupo advirtió que las políticas de “asesinato, bombardeo y destrucción” no lograrán recuperar a los soldados israelíes capturados.
La ofensiva llega en vísperas del segundo aniversario del ataque yihadista que desencadenó la escalada bélica en el enclave palestino. Los bombardeos más intensos se registraron anoche en el noroeste de la ciudad, antes de la entrada gradual de tropas en lo que Israel califica como el último bastión de Hamas en la Franja.







