Durante los años ochenta, Los Cristianos se consolidó como uno de los núcleos turísticos más importantes tanto del sur como del resto de la isla de Tenerife.
La construcción de infraestructuras básicas, el crecimiento portuario y el auge del sector turístico marcaron aquella época. Sin embargo, desde entonces, este núcleo costero aronero no ha sufrido grandes obras que respondan al crecimiento demográfico, al tráfico creciente o a la presión turística.
Cuarenta años después, Los Cristianos encara de golpe un proceso de transformación integral que promete redefinir la localidad en la próxima década.
El enclave costero aronero será escenario de un conjunto de actuaciones que aspiran a reordenar el núcleo urbano, mejorar la movilidad y modernizar sus equipamientos públicos tal cual se conocen en la actualidad.
No se trata de proyectos aislados, sino de un plan que las administraciones insisten en presentar como un “planteamiento integral e integrador”.
Pedro Suárez, presidente de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife, lo resume así: “Parecía lógico que había que hacer una gestión integral. Es una solución conjunta”.
La pieza que ha puesto en marcha este engranaje es el Plan Parcial de El Mojón. Tras 30 años de tramitación y parálisis, el Ayuntamiento de Arona ha conseguido desbloquear el mayor espacio de suelo urbano pendiente de desarrollo en Canarias.
Movilidad y soterramientos
En sus terrenos se proyectan 8.900 camas turísticas, distribuidas en cuatro hoteles, además de viviendas, espacios públicos de distinta índole y parques.
El concejal de Urbanismo del ayuntamiento local, Javier Baute, reconoce que se trata de una oportunidad histórica para el municipio: “Se prevén infraestructuras magnas e importantes que van a prestar los servicios que necesitan los aroneros”.
La urbanización de El Mojón multiplicará la capacidad alojativa de la zona, lo que obligará a repensar y modernizar la movilidad y los accesos a Los Cristianos.
Y es ahí donde entran en juego los grandes proyectos complementarios.
Con más de 20.000 residentes y un flujo constante de turistas, Los Cristianos sufre desde hace años una congestión crónica, especialmente en dos puntos neurálgicos: la avenida Chayofita y la avenida Juan Carlos I.
Sólo en las comarcas de Abona y el Suroeste se concentra el 25% de toda la movilidad insular, y el 70% de esos desplazamientos son internos. Estas cifras subrayan la urgencia de reordenar y mejorar los accesos y salidas de uno de los núcleos con más tráfico del sur de Tenerife.
Para afrontar este reto, el Cabildo de Tenerife y el Gobierno de Canarias impulsan dos proyectos clave. El primero: el soterramiento de la avenida Chayofita, que transformará el actual acceso en un tramo subterráneo, desde antes del polideportivo municipal hasta su conexión con la avenida Juan Carlos I.
Por otro, también se prevé la prolongación del soterramiento en la propia Juan Carlos I, para conectar con los parques del nuevo desarrollo urbanístico y la autopista. Este proyecto, hasta ahora fuera del foco, se encuentra en su fase final de definición y deberá someterse a información pública.
El diseño de esta infraestructura seguirá un concepto similar al de la avenida 3 de Mayo, en Santa Cruz, con una pendiente progresiva que evite accesos en vertical y garantice una integración funcional y segura.
“Estamos luchando para que el soterramiento llegue lo más arriba posible y realmente alivie la congestión en Los Cristianos. Esta propuesta ya ha sido aceptada por el Gobierno de Canarias”, afirma Baute.
La previsión es que el túnel alcance la calle Alabastro, aunque no llegará hasta la glorieta de la TF-1 por “limitaciones técnicas”, según detalló la consejera de Movilidad del Cabildo de Tenerife, Eulalia Garcia, a este periódico.
Ambas actuaciones coinciden en un mismo diagnóstico: sin liberar el tráfico de superficie, Los Cristianos no puede afrontar el crecimiento previsto.
El futuro de la movilidad también incluye la llegada del Tren del Sur, un proyecto histórico y largamente debatido que ha dado un paso clave tras firmarse recientemente el compromiso de financiación estatal con el Gobierno de Canarias en una infraestructura tasada en 2.500 millones de euros.
La primera fase, con prioridad y que se prevé que comprenda el tramo entre Costa Adeje y San Isidro, tendrá una de sus estaciones principales en Los Cristianos.
INTERCAMBIADOR Y TREN DEL SUR
Como parte de la integración del proyecto, el Cabildo también promueve la construcción de un nuevo intercambiador en la avenida Chayofita, que reemplazará a la actual parada de guaguas, obsoleta e insuficiente para las necesidades actuales.
Con más de 8.000 metros cuadrados, el complejo contará con un aparcamiento subterráneo para 200 vehículos, 18 dársenas de guaguas y un edificio de servicios. Lo más relevante: reservará espacio para enlazar con la futura estación ferroviaria. Este proyecto, al igual que el del soterramiento de la avenida homónima, ya está redactado.

El puerto, punto neurálgico
En palabras de Suárez, “los técnicos están estudiando todo este conjunto de obras para que sean complementarias. De otra manera, una acabaría anulando a la otra”.
El puerto de Los Cristianos, puerta de entrada y salida hacia La Gomera, La Palma y El Hierro, concentra cada día miles de vehículos y pasajeros. Sus accesos saturados representan uno de los principales retos urbanos.
La Autoridad Portuaria trabaja en un proyecto de remodelación que incluye una nueva terminal, un acceso soterrado y dos plantas de aparcamientos.
Otra de las actuaciones principales es el túnel que conectará directamente el muelle con la avenida Chayofita, una obra que, a día de hoy, contempla un estudio de viabilidad para excavar un túnel geológico bajo la montaña de Chayofita, lo que abriría un nuevo corredor viario hacia la TF-1 desde el puerto.
Con todo ello se pretende canalizar el tráfico portuario sin colapsar las vías locales.
“De alguna u otra manera, Los Cristianos creció de forma desordenada. Ahora hay que pensar primero en la conexión viaria, porque de lo contrario se corta el desarrollo de otras infraestructuras y núcleos”, admite Suárez.
Más allá de la movilidad y los accesos, Los Cristianos también verá transformado su frente marítimo. El paseo de Las Vistas será objeto de una reforma integral a partir de 2026. Salvo cambios de última hora, esta será la primera intervención en ponerse en marcha.
El Cabildo defiende que se trata de una actuación “pensada para modernizar el espacio público y reforzar su atractivo turístico y ciudadano”.
Esta intervención completa el mapa de obras, que no solo busca resolver los cuellos de botella, sino también mejorar la experiencia de residentes y visitantes en una localidad que trata de convertirse en el motor económico de Tenerife.
Todas las actuaciones avanzan en paralelo, aunque en diferentes fases. Algunas se encuentran en estudios preliminares, otras en licitación y varias listas para iniciar obras.
Esa diversidad de tiempos genera incertidumbre sobre la simultaneidad real de los proyectos y los daños y afecciones a la vida diaria de los residentes de Los Cristianos.
SIMULTANEIDAD EN LOS TIEMPOS
“Lo que está claro es que hay distintas velocidades. En lo que respecta al ayuntamiento y al desarrollo de El Mojón, no me atrevo a decir si alguna de las obras coincidirá en el tiempo con nuestro proyecto”, admite Baute. “El plan parcial se aprobó en 1996 y ha sido un proceso largo. Cada iniciativa seguirá su propio ritmo”.
Pese a esos tiempos diversos, las administraciones implicadas aseguran mantener un “contacto constante”, con reuniones periódicas que califican de “enriquecedoras”.
Lo que sí parece claro es que Los Cristianos afronta la mayor transformación desde que se consolidó como destino turístico internacional.
Una transformación que, como coinciden las autoridades, no puede permitirse avanzar de forma fragmentada.
“Son proyectos impulsados por distintas administraciones, pero son complementarios”, subraya Suárez. “La clave es que, en conjunto, permitan reordenar y hacer crecer al núcleo”.





