
Las organizaciones empresariales mantienen su compromiso con la sostenibilidad en medio de la incertidumbre global.
Cuatro de cada cinco organizaciones, el 92% en España y el 82% a escala global, prevén aumentar la inversión en sostenibilidad ambiental, lo que supone un progreso de ocho puntos porcentuales con respecto al año pasado. De hecho, tres cuartas partes afirman que se trata de una estrategia fundamental para garantizar el futuro de sus compañías e impulsar la competitividad, la innovación y la resiliencia a largo plazo.
Es una de las principales conclusiones de la cuarta edición del informe del Instituto de Investigación de Capgemini Un mundo en equilibrio 2025: impulsar la resiliencia y el valor a largo plazo a través de la acción ambiental.
El cumplimiento normativo sigue siendo el principal factor que impulsa las iniciativas de sostenibilidad, seguido por la generación de valor empresarial: la rentabilidad, el ahorro de costes y la eficiencia operativa.
La inteligencia artificial está desempeñando un papel significativo en el avance de la sostenibilidad, ya que casi dos tercios de los ejecutivos reportan que sus organizaciones la utilizan para cumplir con sus objetivos de sostenibilidad.
A pesar de su capacidad para procesar datos, reducir el consumo de recursos y generar eficiencias que favorecen la sostenibilidad, el 57% de los ejecutivos reconoce que el impacto ambiental de la IA generativa se está debatiendo en los consejos de administración. La investigación indica que existe una cautela cada vez mayor en torno a su huella ambiental.
En lo que respecta a los consumidores, más de tres cuartas partes creen que las empresas deberían hacer más para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Esto pone de relieve la necesidad de una comunicación transparente y respaldada por pruebas en materia de sostenibilidad.
En el ámbito empresarial y entre las autoridades existe una creciente conciencia ambiental, consecuencia de una nueva legislación y prácticas de gestión mejor informadas.

Las exigencias sociales y la evolución de los mercados han llevado a las sociedades mercantiles a considerar el medioambiente en su sistema de producción. Aparte de la legislación vigente, de obligado cumplimiento, hay una evaluación de carácter voluntario.
El sello medioambiental repercute en la competitividad, reduce impactos ambientales y, a la larga, costes económicos.
Los sistemas de gestión medioambiental (SGMA) están basados en normas de referencia. La más extendida es la ISO 14000. También está el reglamento europeo EMAS, con requisitos adicionales.
En 2024, Y S Carga General, S.L. (Boluda & Suárez) se convirtió en la primera empresa de Canarias en cumplir con todos los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) adoptados por la ONU. Lo verificó OCA Global.






