El litro de gasoil ya cuesta más de dos euros en al menos tres estaciones de servicio de La Palma, como ratifica la web gubernamental que informa diariamente sobre el coste de dichos carburantes por toda la geografía estatal.
La superación de tan simbólico tope por lo que respecta a las Islas es un evidente indicio de que la actual crisis energética mundial generada por la guerra de Estados Unidos contra Irán también tendrá un impacto directo y profundo en la economía del Archipiélago, especialmente para sectores como el primario dada la enorme relevancia del precio de dicho producto para que su actividad sea o no rentable.
Ello no es óbice para advertir de que la principal actividad económica de Canarias, el turismo, se verá igualmente afectada porque el resto de derivados del petróleo también presenta una clara tendencia alcista, a tal punto que el coste del queroseno está forzando ya la cancelación de rutas aéreas en distintas zonas del planeta.
Respecto a la línea roja superada en La Palma, es menester detallar que son tres las gasolineras de la Isla Bonita donde el gasoil (también conocido como diesel o gasóleo) ya cuesta más de dos euros el litro. Dos de ellas se encuentran dentro del término municipal de Los Llanos de Aridane y pertenecen a las compañías DISA y Shell, mientras que la restante se ubica en el de Breña Alta (también de Shell), tal y como se puede comprobar en el aludido portal del Ministerio para la Transición Demográfica y el Reto Demográfico.
Como no podía ser de otra manera, es el llamado gasoil premium donde se ha superado en primer lugar ese tope de los dos euros (concretamente, 2,023 euros por litro en las tres estaciones palmeras referidas), pero obviamente solo es la punta de un enorme iceberg como es una crisis energética de efectos temibles dado el alza generalizado de los precios de la energía derivada del petróleo.
Para hacerse una idea mejor de la gravedad de haberse superado en Canarias esa barrera de los dos euros por litro del también llamado gasoil premium, basta con reseñar que ayer mismo el precio medio en toda España de dicho carburante se situaba en 2,1 euros pese al esfuerzo institucional por amortiguar los efectos de esta crisis en las Islas.
No en balde, el Gobierno de Canarias mantiene en vigor desde el pasado mes de abril un decreto por el que se aprobó la aplicación del tipo cero en el IGIC sobre combustible y la devolución parcial del 99% del impuesto sobre combustibles a agricultores y transportistas, medida que en principio expiraba el próximo día 30, pero todo apunta a que volverá a prorrogarse como ya tuvo lugar a finales de junio pasado.
Hasta el propio decreto autonómico (3/2026) que validó dicha medida fiscal cita sin lugar a dudas el origen de este serio problema para los canarios cuando alude a “la crisis en Oriente Medio” por el conflicto iniciado por EE.UU. contra Irán en una iniciativa bélica cuya insensatez ya perjudica a los países más desarrollados del planeta como son los europeos.
Lo peor es que Trump sigue adoptando medidas en contra de los intereses de sus otrora aliados en el Viejo Continente, al punto que ultima aprobar que EE.UU. deje de exportar gasoil para ganar tiempo ante las inminentes elecciones en su país. Medios especializados lo describen como el inicio de los juegos del hambre.
Seis petroleras europeas duplican sus beneficios, entre ellas Repsol
Parafraseando al refranero español, cuando el perro público flaquea son las pulgas privadas quienes le exprimen la sangre que les queda.
Son las compañías del sector quienes se benefician de esta crisis energética, como señala un informe publicado por la prestigiosa organización ecologista Transport & Environment (T&E) a mediados del pasado agosto donde se desvela que seis de las principales petroleras -BP, Shell, Eni, Orlen, Repsol y OMV- más que duplicaron sus beneficios en la Unión Europea durante el segundo trimestre de 2026 frente al mismo periodo del año anterior.
En el caso de Repsol, de infausta memoria en Canarias desde su fallido intento de esquilmar los recursos de las Islas, dicho estudio desvela que, como informó en su día Infobae, concentró 1.267 millones de euros de beneficio excedentario atribuido a la Unión Europea durante los seis primeros meses del año. De esa cantidad, 257 millones correspondieron al primer trimestre y otros 1.010 millones al segundo. O sea, que Repsol se está forrando a partir del inicio de la guerra de Trump (28 de febrero).







