Un hombre ha resultado herido este martes tras una colisión moto-coche en la TF-5, a la altura del municipio de La Matanza de Acentejo.
Según ha informado el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (CECOES) 112 del Gobierno de Canarias, el accidente se produjo sobre las 15:50 horas en sentido norte y se activaron de inmediato los recursos de emergencia necesarios.
A su llegada, el personal sanitario del Servicio de Urgencia Canario (SUC) atendió al motorista que presentaba diversos traumatismos, por lo que tuvo que ser trasladado en ambulancia al Hospital San Juan de Dios.
Por su parte, la Guardia Civil instruyó las diligencias correspondientes.
Tercera colisión del día en la TF-5
Se trata de la tercera colisión que se produce este martes, 23 de septiembre, en la Autopista del Norte de Tenerife.
A primera hora de la mañana, una colisión en cadena, también a la altura de La Matanza, pero en sentido Santa Cruz, dejó a tres mujeres heridas. Las afectadas fueron evacuadas a centros sanitarios con lesiones de carácter leve.
Horas más tarde, sobre la 10:42 horas, una nueva colisión generó importantes retenciones a la altura de La Cuesta-Taco, sentido Santa Cruz de Tenerife, justo en el momento en el que un vehículo se encontraba en el carril de salida de incorporación a la autopista.
QUÉ HACER ANTE UN ACCIDENTE COMO EL OCURRIDO EN LA TF-5
El accidente registrado este martes en la TF-5 pone de nuevo sobre la mesa la importancia de saber cómo actuar en caso de encontrarnos ante una emergencia en carretera.
Según la Dirección General de Tráfico (DGT), los nervios o el desconocimiento no deben impedir que actuemos correctamente: los primeros minutos tras un accidente son cruciales. En muchos casos, marcan la diferencia entre salvar una vida o agravar las consecuencias del siniestro.
Si eres testigo de un incidente como el sucedido en la autopista del Norte de Tenerife, lo primero es mantener la calma y aplicar la conducta PAS: Proteger, Alertar y Socorrer. Este protocolo internacional establece las bases para actuar con eficacia y seguridad ante una situación de emergencia en la vía pública.
Proteger significa, en primer lugar, asegurar la zona del accidente para evitar que se produzcan más daños. Si circulas por una autopista y presencias un siniestro, lo primero es detener tu vehículo fuera de la calzada, en un lugar seguro, señalizar tu presencia y ponerte el chaleco reflectante antes de salir. Nunca te acerques a los vehículos sin asegurarte de que no hay riesgo de incendio, fuga de combustible o circulación peligrosa. En vías rápidas donde los coches transitan a alta velocidad, un paso en falso puede suponer un nuevo accidente.
Alertar es el segundo paso, y consiste en avisar inmediatamente a los servicios de emergencia. En Canarias, el número de atención es el 1-1-2, como el del CECOES, que fue el que coordinó la asistencia durante el accidente de este domingo. Es importante facilitar datos precisos: el punto kilométrico, el número de vehículos implicados, si hay personas heridas o atrapadas, y cualquier otro detalle relevante. Una llamada clara y rápida mejora la coordinación y permite activar con eficacia a los recursos de seguridad y socorro, como el SUC, los bomberos, la Guardia Civil de Tráfico o el personal de Carreteras del Cabildo.
Socorrer, el último paso, solo debe hacerse si tienes conocimientos básicos de primeros auxilios y si el entorno es seguro. Hasta la llegada de los equipos sanitarios, cualquier ayuda prestada por testigos preparados puede ser decisiva. No se debe mover a las víctimas salvo que exista un peligro inminente (como fuego o explosión), ya que podríamos agravar posibles lesiones internas.
La rapidez con la que se interviene en los minutos iniciales es vital. Según la propia DGT, los resultados de la atención médica dependen directamente del tiempo de respuesta. La asistencia precoz por parte de un equipo sanitario cualificado no solo puede salvar vidas, sino que también reduce el riesgo de discapacidades futuras. Por eso, es fundamental que las víctimas sean atendidas por servicios de emergencia que cuenten con los medios necesarios.
Conocer estas pautas y estar mentalmente preparado para aplicarlas puede convertir a cualquier conductor en un eslabón crucial dentro de la cadena de salvamento. En una isla como Tenerife, donde las autopistas conectan puntos vitales del territorio y los accidentes no son infrecuentes, esta información puede marcar una gran diferencia.







