Los precios se incrementaron un 2,2% en Canarias el pasado mes de septiembre en relación con el mismo periodo del año pasado, cifra que coloca a las Islas a la cola de España en la subida del Índice de Precios de Consumo (IPC), que registró un aumento del 3% de media en el conjunto del país.
La evolución mensual deja un descenso de los precios del 0,7% respecto al mes de agosto, la mayor bajada mensual desde julio de 2021.
La cesta de la compra continúa, un mes más, encabezando el encarecimiento del coste de la vida en el Archipiélago, con subidas muy por encima del 2,2% interanual en algunos productos de consumo diario. Es el caso de la carne de vacuno, que se encarece un 13,3% en el último año, o la de pollo, que cuesta un 7,3%. El pescado fresco y congelado eleva su precio un 7,1% y los huevos se encarecen un 12,2% en comparación con septiembre de 2024. El café y el cacao son los productos más inflacionistas y acumulan un 16,1% de subida en las Islas.
El único descenso significativo de los precios de la cesta de la compra en Canarias se encuentra en el aceite, que baja casi un 33%, bajada a la que acompañan, aunque de forma muy leve, las papas y sus preparados, que reducen su coste un 1,1%, y la leche, que se abarató un 0,2% en septiembre.
En cuanto a los servicios, el mayor encarecimiento se produjo en el grupo de calefacción, alumbrado y distribución de agua, con un 12,7% en el último año. Los hoteles y restaurantes subieron un 4,6% y la enseñanza, un 2,3%.
El encarecimiento progresivo de los productos que componen la cesta básica de la compra en Canarias alcanza el 33,9% desde el año 2021, que se toma como referencia de la que partir para observar la evolución de los precios. Las Islas continúan a la cabeza de España en este indicador, superando en algo más de dos puntos la media nacional +31,3%).
La patronal tinerfeña CEOE señaló ayer que pese al aumento interanual, la evolución general de los precios mantiene un perfil de moderación respecto a meses anteriores, en un escenario todavía condicionado por factores energéticos y tensiones en los costes logísticos. A ello sumó “un entorno normativo y laboral que incrementa la presión sobre la actividad económica, lo que puede dificultar la competitividad empresarial si no se actúa con equilibrio”.
Asimismo, añadió que la evolución de los precios deberá, además, analizarse con cautela en los próximos meses, en un escenario internacional todavía incierto, condicionado por la volatilidad energética, las tensiones geopolíticas y el encarecimiento logístico. A ello se suma la mayor demanda estacional asociada a la campaña navideña, que tradicionalmente ejerce un efecto al alza sobre determinados bienes y servicios, lo que podría mantener la presión inflacionista en el corto plazo.
Por su parte la directora general de la Cámara de Comercio de la provincia tinerfeña, Lola Pérez, indicó que los precios se mantienen en un entorno de control con un descenso mensual y una inflación interanual en escenario de moderada inflación, lo que consideró favorable porque “no presiona al poder adquisitivo de las familias y al coste de las empresas”.
Ahora bien, destacó que en el último año el grupo que más ha subido es el de vivienda, agua, electricidad y gas, destacando especialmente el capítulo de vivienda. “Para el Archipiélago se está convirtiendo uno de los grandes problemas puesto que la escasez de oferta y la competencia entre los distintos usos está provocando un incremento desmesurado en los precios y está repercutiendo sensiblemente en la calidad de vida de muchos ciudadanos”. Por eso consideró fundamental afrontar de manera urgente el déficit de oferta con planes que puedan acelerar su construcción y medidas que recompongan el desequilibrio actual.






