La voces de las cineastas se escucharon en el Centro Cultural Asabanos de Valverde, en El Hierro, durante el Encuentro Isla Mujeres, una de las citas más simbólicas del Festival Insularia-Islas del Mundo en Red, que conecta territorios insulares a través del cine y la identidad. En esta edición, la actriz chilena (originaria del archipiélago de Calbuco) Gio Smirack compartió escenario con Cris Vivó, delegada de CIMA Canarias, y la cineasta Claudia Barthelemy, de CIMA Baleares, en un diálogo moderado por Carla Valdés, programadora del festival.
Smirack presentó Bivalva, una historia protagonizada por mujeres del sur del archipiélago de Chiloé que trabajan en fábricas de mariscos. “Es una oportunidad única y maravillosa, no solo para representar a mi isla y a mi gente, sino para poner en valor las temáticas de mi territorio”, afirmó. “Hay hebras finas que nos unen como islas y como mujeres; eso es poderoso. Me llevo un tesoro: el deseo de recoger las maneras de hacer cine desde las islas, de cómo se levantan los proyectos y cómo se sostienen por mujeres y por gente isleña”, añadió Smirack.
OTRA MIRADA
Para la actriz, crear desde una isla implica convivir con el aislamiento, pero también con una mirada diferente: “Estar lejos de la metrópolis te obliga a hacer proyectos distintos. Aunque estemos lejos, nuestras historias son universales porque comparten las mismas problemáticas. Hablar desde una isla es hablar del mundo, pero con otra luz, con otro ritmo”.
La actriz explica que “ese ritmo lo marca el propio territorio. Chiloé es un archipiélago donde el clima, el mar y la soledad moldean la vida y, con ella, el arte. Aprendes a vivir en relación con la naturaleza, al compás de las mareas y las estaciones. En invierno creamos y en primavera realizamos. Vivir en Chiloé es aprender a crear con lo que el territorio te da”.
En Bivalva, Smirack encarna a una de las mujeres que han sostenido durante décadas las fábricas de mariscos: “Queríamos contar esa historia porque esas mujeres sacaron adelante su territorio. Es poner en valor su sacrificio y denunciar que, pese al paso del tiempo, el abuso de poder y la desigualdad laboral siguen presentes”.
Sin embargo, ser actriz y creadora desde un territorio periférico no es fácil, pues, según explica, compiten “con las grandes productoras, que son las que suelen acceder a la financiación pública. Hay fondos regionales, pero muchas veces no llegan a quienes realmente los necesitan. En lugares pequeños cuesta mantener la paridad o conformar equipos grandes. Aun así, hacemos las cosas a nuestra manera, con historias auténticas y reales, y eso nos da fuerza”.
IGUALDAD
La actriz reflexionó también sobre la igualdad en la industria audiovisual. Aunque reconoce avances, advierte que todavía queda camino por recorrer”.
Cuando se le pregunta por el espíritu de Insularia, Gio Smirack no duda: “Me inspira su rebeldía. Me encanta que exista esta locura que conecta islas del mundo a través del cine. Todo suele suceder en las capitales, pero estos espacios son necesarios. Si los isleños no nos damos un lugar, nadie lo va a hacer”.
EMPATÍA
Al despedirse, dejó un mensaje al público herreño: “Espero que Bivalva les haya dejado reflexión, esperanza y empatía. Que sientan un poco del frío del sur, pero también la calidez y la rebeldía de nuestras mujeres. Agradezco mucho a Insularia esta invitación y los animo a participar en todas sus actividades. Poner en valor lo que se hace desde las islas es esencial”.





