Miles de médicos, facultativos y residentes en formación secundaron ayer la convocatoria de paro en rechazo al borrador del Estatuto Marco presentado por el Ministerio de Sanidad, reclamar un texto propio, mejoras laborales, retributivas y de estabilización, y la regulación de las guardias y los descansos.
El seguimiento en Canarias fue del 75% según la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) Canarias y un 22,7% según la Consejería de Sanidad que añadió que la jornada, que contó con 1.227 efectivos en servicios mínimos, transcurrió sin incidencias destacables.
Las concentraciones en Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria reunieron a más de 1.200 profesionales, además de los que se manifestaron a las puertas de los Hospitales y Centros de Salud, registros que no casan con los 1.021 profesionales, tanto de Atención Primaria como Hospitalaria, que dijo el SCS.
Los asistentes exigieron “respeto a la profesión médica” a través de un estatuto propio que dignifique su profesión, recordaron que sus condiciones laborales están en juego, ya que “el nuevo Estatuto Marco recorta derechos”, y recalcaron que “sin estabilidad, conciliación y respeto”, no hay futuro para la profesión médica, y que la sobrecarga y la falta de recursos “ponen en riesgo la salud de todos”. Exigieron una retribución “conforme a la responsabilidad y competencias” que tienen, que las “guardias sean voluntarias y cotizables”, una jornada de 35 horas semanales o una clasificación con sus particularidades.
Gritaron diversas arengas así como mensajes contra la ministra, Mónica García, y su nula voluntad negociadora, o a la consejera de Sanidad, Esther Monzón que, tras manifestarles su apoyo a un estatuto propio, ahora se mostró contraria a la línea de otros consejeros que apoyan sus reivindicaciones.
El secretario de CESM Canarias, Levy Cabrera, recordó que la Comunidad es “la que peor gestiona las ofertas de empleo en Sanidad, con una sola oposición en lo que llevamos de siglo, cuando deben ser al menos una cada dos o tres años”, recordó la precariedad de los trabajadores en el SCS y alertó que el sistema “corre peligro” y todo “depende de que la Administración regional mantenga a los especialistas, sea capaz de fidelizarlos y mejorar sus condiciones laborales y retributivas para que no se quieran marchar a otras comunidades, otros países o a la privada”.
Mientras, el presidente del Sindicato de Empleados Médicos de Canarias (Semca), Eric Álvarez, también reprochó a Esther Monzón su declaraciones “totalmente contrarias” a las reivindicaciones de los facultativos en su rechazo al borrador del Estatuto Marco, y solicitó “su apoyo para su retirada” en la próxima Intersectorial.
Sobre las guardias, además de su reducción a 17 horas, señaló que “requiere una regulación propia” porque aunque “por sentido común”, hacen 24 horas, “la realidad es que, por necesidad del servicio, si hace falta, se podrían hacer 48 o 72 horas”. Todo esto “es insostenible” de cara a la atención que puede brindar, a la salud del profesional y su conciliación.







