Surgida en 2001, la asociación Canarias en Berlín es la consecuencia del esfuerzo de un conjunto de isleños afincados en la capital de Alemania por difundir el arte, y la cultura en general, que se gesta en el Archipiélago. En estos años, la entidad ha recibido a numerosos creadores de las Islas, que han compartido su talento tanto con la comunidad canaria del país centroeuropeo como con los berlineses interesados en conocer las manifestaciones culturales del territorio insular. Además, colabora en Berlín con colectivos análogos de comunidades como Galicia, País Vasco y Cataluña.
MÁS APOYO
Sin embargo, este instrumento de difusión de la cultura canaria afronta una complicada situación económica, lo que le ha llevado, a través de Heriberto Rodríguez Hernández, su presidente desde 2023, a hacer un llamamiento a las instituciones públicas de las Islas en demanda de apoyo, pues Canarias en Berlín está en riesgo de desaparecer. “La única ayuda que recibimos es del Gobierno de Canarias”, explica Rodríguez a DIARIO DE AVISOS. “Estamos agradecidos por ese respaldo, pero a día de hoy resulta insuficiente”.
A este respecto, el presidente de Canarias en Berlín señala varios factores que cuestionan seriamente la continuidad de la asociación. Uno ha sido el inevitable relevo generacional, que ha mermado el número de asociados, y otro, la irrupción de la COVID-19 en 2020, que en su momento paralizó todo tipo de actividad y, como en muchos otros casos, redujo drásticamente cualquier tipo de ingreso.
Pero lo que más ha condicionado la difícil situación económica de la asociación, indica Rodríguez, ha sido el aumento de los alquileres en Berlín. “En apenas un año -subraya-, el de nuestra sede se incrementó hasta cerca del doble”.
“Ante todo esto, no nos queda otra que pedir ayuda”, recalca el presidente de Canarias en Berlín. “Nuestro deseo es poder continuar facilitando que el talento canario, que hay mucho, tenga la posibilidad de darse a conocer en el exterior, combinando la tradición con lo contemporáneo. Pero para eso hace falta que podemos asegurar el techo que nos acoge”.
“No es mucho lo que pedimos, simplemente, disponer de recursos que nos permitan abonar el alquiler sin tantas dificultades y desarrollar nuestra programación, de arte, literatura, música, cine, teatro, conferencias, gastronomía…, de una manera estable. Ahora mismo, lo poco que podemos hacer recibe una gran aceptación”, concluye.





