Por José Maza
En este primer trabajo genealógico para DIARIO DE AVISOS, quiero presentar el apellido Ruiz que llega hasta mis hijos a través de mi suegro, Fernando Sosa Ruiz. Con estos estudios genealógicos de mis apellidos familiares, quiero, no solo darlos a conocer, sino que puedan servir de ayuda a todas aquellas personas que tengan estos apellidos en cuestión para que conecten con ellos en algún momento del tiempo y les sirva para conocer sus ancestros.
Uno de los considerados como primeros pobladores de Los Realejos fue el portugués Francisco Ruiz, quien se avecindó en La Rambla y contrajo matrimonio con Catalina Luis Yanes, hija de Luis González y de Catalina Luis. La pareja tuvo ocho hijos: Isabel, Francisco, Ana, Bárbola, Bartolomé, Adán, Catalina y Juan. Este último es quien nos va a llevar, gracias a su descendencia, hasta La Orotava del siglo XXI, y en concreto, a mi suegro Fernando Sosa Ruiz -ya fallecido-, y por tanto, a mi mujer Carmen María.
En 1520 Francisco Ruiz recibió a tributo de María de Abarca, viuda de Hernando del Hoyo, por sí y en nombre de sus hijos, con un documento protocolizado ante el escribano lagunero Antón de Vallejo, unas tierras que se encontraban cerca del barranco que hoy en día separan Los Realejos del municipio de San Juan de La Rambla, denominado de Los Caballos y que hoy conocemos por Barranco Ruiz, en su honor.
María de Abarca, dama de Isabel La Católica, era viuda desde 1518, fecha en la que su marido Hernando del Hoyo, caballero hijodalgo y regidor de Tenerife, falleció en Granada, mientras estaba pleiteando con el Adelantado Alonso Fernández de Lugo por el repartimiento de las tierras y aguas de Los Realejos. Pleiteaba por unas tierras y aguas que el Adelantado le había concedido en la llamada Data de la Discordia.
En 1541, año del fallecimiento de María de Abarca, Francisco Ruiz fundó, en la propiedad que ella le había vendido, junto al Barranco Ruiz, una ermita en honor a San Pedro Apostol, pero que hoy está desaparecida debido a un aluvión que lo destruyó a finales de dicho siglo. Francisco Ruiz testó ante Juan Vizcaino el 26 de octubre de 1566 mientras que su esposa, Catalina, lo hizo ante el mismo escribano de Los Realejos, el 21 de octubre de 1578.
Juan Ruiz, uno de sus ocho hijos, el que nos trae hasta La Orotava del siglo XXI, contrajo matrimonio con María Melchora del Álamo, hija de los portugueses Melchor del Álamo y de Catalina Barroso, en San Juan de La Rambla, el 29 de noviembre de 1568, tras recibir dote de casamiento en 1567, de parte de sus futuros suegros. Juan Ruiz, intentó reconstruir la ermita a San Pedro, que levantó su padre, y para ello hizo dotación de tres doblas para los reparos. Pero la rehabilitación fue imposible, dado el mal estado de la construcción tras el aluvión.
Juan Ruiz testó ante Marcos Rodríguez el 17 enero de 1595, mientras que su esposa María del Álamo lo hizo ante el mismo escribano, el 16 de noviembre del año anterior, declarando por hijos a Luis, Catalina, Juana y Bartolomé. Este último es quien sigue la línea y que veremos a continuación.
Ahora quiero detenerme en el apellido Alamo, vinculado también a la ascendencia de mi suegro. Como hemos visto anteriormente en la familia Ruiz, mi suegro Fernando Sosa Ruiz, desciende también del matrimonio formado por los portugueses Melchor del Álamo y Catalina Barroso. Este matrimonio es tronco de innumerables familias de la aristocracia y nobleza de Canarias y raíz del árbol genealógico de buen número de títulos de Castilla y caballeros de órdenes militares, destacando con luz propia dos de ellos: Agustín de Betancourt y Molina y José de Viera Clavijo.
Él linaje del Álamo probó su nobleza ante el tribunal de las órdenes, con motivo de entrar en la de Alcántara el brigadier Marcos de Bethencourt Castro Álamo y Gallegos. Su tronco en Tenerife fue Melchor del Álamo (hijo de Felipe Yanes del Álamo y de Beatriz Afonso), natural de las islas Terceras, y Catalina Barroso, hija de Juan Barroso e Inés López, también portugueses y vecinos de Icod del Alto en Los Realejos. Melchor y su esposa testaron el 28 de enero de 1601 ante Marcos Rodríguez, escribano de aquel distrito.
Sobre la rama de los Álamo escribió el célebre Alejandro Cioranescu lo siguiente, en referencia a José de Viera y Clavijo: “Por el costado de los Álamo, don José de Viera y Clavijo descendía de pobladores llegados a Tenerife desde Portugal en la primera mitad del siglo XVI. Los primeros conocidos son Martín Domínguez Barroso, casado con Inés Álvarez, vecinos del Algarve, padres de Juan López Barroso, poblador de Tenerife, en donde debió de establecerse allá por el año 1510. Se avecindó en Los Realejos, en la finca que dos siglos más tarde seguía llamándose de Barroso y allí falleció, probablemente en 1543. Había llegado a la isla, casado ya con Inés López, natural de Ballesteros en el término de Viseu, también en Portugal. Inés López, ya viuda, otorgó varios testamentos ante el mismo escribano, el último de ellos el 22 de abril de 1544. Tuvieron de su matrimonio siete hijos, de los cuales nos vamos a fijar en Catalina Barroso, casada con Melchor del Álamo, natural de Portugal y vecino del Realejo Bajo, donde parece haber tenido buena Hacienda. Melchor del Álamo otorgó testamento ante el mismo Vizcaíno, el 29 de noviembre de 1568, en cuyo año parece haber fallecido. La partición de sus bienes entre sus numerosos herederos se verificó el 3 de diciembre de 1570. Su viuda le sobrevivió muchos años, pero sin duda preocupada por la idea de la muerte, ya que dejó por lo menos cinco testamentos diferentes, a partir de 1571 y hasta el último, en 28 de febrero de 1591, ante Marcos Hernández.”
Por lo tanto, podemos afirmar que tanto mi suegro Fernando Sosa Ruiz, como los célebres Agustín de Betancourt y Molina y José Viera Clavijo tienen como nexo común al matrimonio formado por Melchor del Álamo y Catalina Barroso, del cual descienden.
Fernando Sosa Ruiz desciende de María Melchora del Álamo, hija de Melchor del Álamo y Catalina Barroso, que contrajo matrimonio en San Juan de la Rambla con Juan Ruiz, hijo de Francisco Ruiz y Catalina Luis Yanes, el 29 de noviembre de 1568 tras recibir dote de casamiento el año anterior.
María Melchora del Álamo testó el 16 de noviembre de 1594 declarando por hijos a Luis, Catalina, Juana y Bartolomé, siendo este último por donde va la línea de Leandro Juan Fernando Sosa Ruiz.
Jose de Viera y Clavijo desciende de Paulina del Álamo, hija de Melchor y Catalina, que casó con Simón González. De entre sus hijos nos fijamos en Juan González del Álamo, tatarabuelo de José de Viera y Clavijo. Este se casó con Ana Francisca, teniendo a Domingo González del Álamo, quien se casó en Los Silos en 1648 con María Isabel. Estos tuvieron a Gabriel Rodríguez del Álamo, que nació en La Orotava, y que tras casarse con Magdalena de Viera en la Iglesia de la Concepción de La Orotava, procrearon a Gabriel del Álamo Viera padre de Jose de Viera y Clavijo. Gabriel había nacido en La Orotava el 19 de febrero de 1696 y se casó en la iglesia de la Concepción en 1722 con Antonia María Clavijo. Jose de Viera y Clavijo nació en los Realejos el 28 de diciembre de 1731.
Volviendo nuevamente a los Ruiz, continuamos con Bartolomé Ruiz del Álamo, hijo de Juan Ruiz y María del Álamo, que contrajo matrimonio con Lucrecia Francisca, hija de Francisco López y de Leonor Díaz, quienes se habían casado en San Juan de La Rambla en 1574. Bartolomé y Lucrecia tuvieron al menos un hijo, Diego.
Diego Ruiz nació en San Juan de la Rambla en 1612 y se casó en la iglesia de San Juan Bautista de este pueblo el 2 de mayo de 1639 con Ana Francisca Viera, hija de Francisco Díaz Perera y de Mencía López. Tuvieron al menos una hija, María de la O, que es la que sigue la línea.
María de la O se casó el 6 de febrero de 1668 con Juan Rodríguez en la misma iglesia de San Juan Bautista. Tuvieron al menos una hija, Úrsula Francisca, que sigue la línea. Úrsula se casó el 28 de agosto de 1703 también en la iglesia de San Juan de la Rambla con Nicolás Díaz, hijo de Juan Díaz Oramas y de Ana Francisca. Tuvieron al menos una hija, María de la O.
Esta María de la O Ruiz se casó el 23 de noviembre de 1751 con Matías Manuel, hijo de Antonio Manuel y de María Donis. La pareja tuvo al menos un hijo, Antonio, que se casó el 26 de octubre de 1778 en la iglesia de la Concepción de La Orotava con Luisa Pérez Diaz, natural del Realejo Bajo, hija de Bernardo Pérez y de María Andrea García. Tuvieron un hijo, Juan.
Juan Manuel Ruiz se casó en 1809 en el Realejo Bajo con Manuela Díaz Dorta, hija de Bartolomé Dorta y de Isabel Díaz. Tuvieron al menos un hijo, Pedro Manuel Ruiz, que se casó el 28 de octubre de 1844, en la iglesia de Santiago Apóstol del Realejo Alto con Juana Yanes, hija de Estéban Yanes Nuño y de Josefa Barroso. Su hijo, Esteban Ruiz Yanes, se casó el 25 de septiembre de 1872 en la iglesia de Santiago Apóstol del Realejo Alto con Saturnina Hernández González, hija de Domingo Hernández y de María González Tito. La pareja tuvo un hijo, José, que sigue la línea.
José Ruiz Hernández, hijo de los anteriores, se casó en La Orotava, el 28 de noviembre de 1904, con Andrea Hernández Quintero, hija de Marcos Hernández Careno y de Isabel Quintero Rodríguez. Tuvieron siete hijos, Santiago, Benita, José, Manuel, María, Ana y María del Carmen, la mayor, que es la que sigue la línea.
María del Carmen del Santísimo Corazón de Jesús, hija de los anteriores, nació en la Cruz de los Martillos en La Orotava el 27 de agosto de 1905 y se casó con 24 años de edad, el 23 de abril de 1930, en la iglesia de San Juan Bautista de La Orotava con Manuel Sosa Velázquez, hijo de Fernando Sosa Martín y de Paulina Velazquez Cubas. La pareja tuvo 11 hijos: Marcos, José Manuel, Ángeles, Luisa, Rubén, Javier, Domingo, Miguel, Agustín, Carmelina y Leandro Juan Fernando, que es quien sigue la línea.
Leandro Juan Fernando se casó en la iglesia orotavense de Nuestra Señora de la Concepción con María Padrón Hernández, dando lugar a la familia Sosa Padrón.
*Miembro de la Sociedad de Estudios Genealógicos y Heráldicos de Canarias







