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Mila Pacheco, vicedecana del Colegio de Abogados de Tenerife, recibe la Medalla al Mérito de la Justicia con distintivo de oro

Junto a la letrada portuense fueron galardonados el magistrado Tomás Martín, la directora del IML y el Juzgado de Violencia contra la Infancia de Las Palmas
Mila Pacheco, nueva decana de los abogados tinerfeños desde el lunes

Mila Pacheco, actual vicedecana del Colegio de Abogados de Santa Cruz de Tenerife, recibió este martes la Medalla al Mérito de la Justicia con distintivo de oro “por su impulso en la mediación en Canarias y su ejercicio efectivo de la abogacía en el ámbito de la extranjería y la protección internacional”. El reconocimiento de la Comisión de Valoración destaca la “especial atención a las condiciones en las que los profesionales deben prestar servicio en entornos especialmente sensibles como la isla de El Hierro”.

También fueron distinguidos el magistrado Tomás Martín; la directora del Instituto de Medicina Legal, Eva Bajo, y el Juzgado de Violencia contra la Infancia y la Adolescencia de Las Palmas de Gran Canaria.

El acto de entrega de condecoraciones, otorgadas por el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, a propuesta de la Comisión de Valoración, se celebró en el Teatro Guiniguada de Las Palmas de Gran Canaria. En él, la consejera de Presidencia, Administraciones Públicas, Justicia y Seguridad, Nieves Lady Barreto, subrayó la trayectoria y entrega personal de los premiados “que va más allá de lo profesional”, a los que agradeció que “sean referentes de una Justicia más humana y cercana al ciudadano”.

Además, subrayó que en estas medallas “hay mucho de vocación, altruismo y ganas por mejorar y ofrecer un servicio público de calidad y proteger a la población más vulnerable e indefensa”.

En su intervención, Mila Pacheco destacó que la mediación representa la “cultura del encuentro” y señaló que ante la crisis migratoria, que ha afectado especialmente a la isla de El Hierro, “tocaba no mirar para otro lado para garantizar una asistencia letrada efectiva”, un objetivo, dijo, basado en tres premisas: “Escuchar, actuar a tiempo y evaluar”.

La abogada portuense agradeció “a quienes me han acompañado en este camino: por su paciencia cuando tocó esperar, por el empuje cuando tocó arriesgar y por la humildad cuando tocó corregir”. Y finalizó su discurso recomendando un principio para aplicar en cualquier faceta de la vida: “Sin pasión no hay nada”.