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Mila Pacheco Pérez, vicedecana del Colegio de Abogados de Santa Cruz: “Estoy preparada para ser decana: tengo experiencia, un gran equipo, ideas claras y ofrezco resultados”

Mila Pacheco Pérez, vicedecana del Colegio de Abogados de Santa Cruz de Tenerife
Mila Pacheco Pérez, vicedecana del Colegio de Abogados de Santa Cruz
Mila Pacheco Pérez, vicedecana del Colegio de Abogados de Santa Cruz. Sergio Méndez

En unas semanas recibirá la Medalla al Mérito de Justicia en Canarias con Distintivo de Oro, tras ser propuesta por una comisión de valoración. Una distinción que reconoce el papel de Mila Pacheco, vicedecana desde el año 2020 del Colegio de Abogados de Santa Cruz de Tenerife, en el impulso en la mediación en Canarias y en la gestión de la asistencia de los abogados de oficio en el ámbito de la extranjería y la protección internacional.

En esta entrevista con DIARIO DE AVISOS, esta letrada portuense, que ejerce desde hace 23 años, mediadora y vocal del Consejo Canario de Colegios de Abogados, anuncia que presentará su candidatura para intentar convertirse en la próxima decana del Colegio de Abogados de la provincia tinerfeña.

-Antes que nada, ¿cómo ha asumido ser una de las cinco propuestas planteadas para recibir la Medalla de Oro al Mérito de la Justicia en Canarias?

“Con gratitud, ilusión y una llamada a la responsabilidad. Nunca he trabajado pensando en medallas ni nada similar. Trabajo pensando en mi profesión, en mis compañeros y compañeras y en las personas que nos necesitan. Cuando llega un reconocimiento así, pienso en los casos donde una decisión a tiempo cambió la vida de alguien y también en que instaurar un servicio como la mediación y consolidarlo estos años nos ha permitido llegar a la entrada en vigor de la Ley Orgánica 1/2025 —que exige acudir a un Medio Adecuado de Solución de Controversias (MASC) antes de la vía judicial— con la casa preparada: la mediación puede prestarse por nuestros propios compañeros y compañeras mediadores, con garantías y cobertura. En otros territorios aún no existe ese circuito asegurado o se deriva fuera del Colegio.

-La distinción reconoce la labor desarrollada en materia de inmigración y en entornos especialmente sensibles como la isla de El Hierro. ¿Cómo ha afectado a los profesionales de la abogacía y se ha abordado la crisis migratoria?

“Hubo que reaccionar muy rápido para montar un sistema de designación y presencia letrada que asegurara la asistencia a todas las personas que llegaban. Nadie quedó sin abogado. No nos quedamos al margen. Habilitamos un servicio pese a las carencias y dificultades y se luchó porque fuera reconocida la labor que prestan los compañeros y compañeras adscritos al Turno de Oficio de llegadas marítimas, de tal forma que se contara con nosotros para la asistencia que prevén las leyes, se le abonaran los traslados a la isla y el hospedaje, así como que se aumentara la cantidad que percibían. Por otra parte, me emociona porque reconoce una forma de entender la abogacía muy nuestra: cercana, seria y útil. La Justicia, cuando se humaniza, funciona mejor para todos”.

-Imagino que, aunque es un premio personal, también se apuntala sobre un trabajo en equipo que usted ha liderado…

“Por supuesto, no concibo esta labor sin el respaldo de mis compañeros y compañeras abogados y mediadores, que lo dan todo alejados de los grandes focos. El premio se lo dedico a ellos y al personal del Colegio de Abogados, que ha estado ahí día tras día. Todos ellos demuestran que, con método y corazón, se pueden materializar proyectos sólidos que sirven a la gente. Al final, es el resultado de muchas manos empujando en la misma dirección”.

-¿Cuál diría que son los componentes básicos, hablando de métodos de trabajo, que no pueden faltar a la hora de afrontar contratiempos como una crisis migratoria u otras situaciones que exigen actuaciones extraordinarias?

“Como punto de partida, yo destacaría tres hábitos: escuchar y detectar el problema o la oportunidad, actuar a tiempo y analizar resultados para mejorar. Primero, escuchar y observar para localizar el problema o la oportunidad. Después, actuar con responsabilidad y con plazos, porque soy de las que opinan que las soluciones que llegan tarde no son soluciones. Y, por último, analizar resultados para decidir si hay que ampliar, corregir o cambiar de rumbo, con datos. Cuando el Colegio trabaja así, deja de ser un logo y se convierte en un aliado que resuelve”.

-¿Cuáles son, a su juicio, los grandes retos que debe afrontar la abogacía canaria?

“Ahora mismo la abogacía atraviesa un momento exigente y con muchísimos retos por delante. Han entrado en vigor reformas legislativas que cambian la forma tradicional de ejercer y nos obligan a abrirnos frente en nuevos ámbitos si no queremos quedarnos atrás y que sean otras profesiones las que asuman tareas propias de nuestro colectivo. Tenemos juzgados señalando a tres años vista y decisiones logísticas tomadas sin contar con nosotros; compañeras y compañeros del Turno a los que no se le abonan actuaciones que les llevan mucho tiempo y altísimo desgaste; honorarios en materia de costas que no se actualizan desde el año 2008, notificaciones a cualquier hora, una tecnología que avanza mientras falta tiempo y aprendizaje para usarla bien, digitalización que aún no ha llegado a nuestro Colegio, colegas que se jubilan sin una pensión digna o se ven obligados a seguir ejerciendo porque no les da para vivir. Y, de fondo, el estrés y la sensación de ir solos”.

-No son pocos los desafíos a corto y medio plazo…

“Hay mucho más. Necesitamos poner la profesión en su sitio: respeto al trabajo, honorarios claros y actualizados al año en el que nos encontremos, y un Turno de Oficio respetado de verdad, con pago a tiempo, por todas las actuaciones y reconocimiento social. Además, apoyo firme a quienes encaran jubilaciones insuficientes y a quienes se sienten solos en su ejercicio y necesitan amparo. Formación, tecnología e Inteligencia Artificial que ayuden y estén al alcance de todos, no un quebradero de cabeza. En resumen, que el abogado no esté solo, que el Colegio esté a su lado, apoyando y reivindicando siempre que sea necesario. Resolver las preocupaciones que a los compañeros y compañeras les supone todo esto que acabo de comentar redundará en mejorar la calidad de vida de cada uno de ellos. Para mí es básico”.

-Usted lleva cinco años como vicedecana. Las elecciones a la Junta de Gobierno del Colegio de Abogados de Santa Cruz de Tenerife están cada vez más cerca. ¿Cuándo se celebrarán?

“Sí, ya han pasado cinco años de las anteriores elecciones y toca convocar nuevas elecciones. La previsión es que sean en noviembre.”

-¿Es cierto que compañeros suyos le están animando a dar el paso y presentarse como candidata a decana?

“Sí. Confirmo que me presentaré como candidata a decana, junto a un equipo plural y muy cualificado, de trayectoria acreditada, con criterio y compromiso, decidido a trabajar en beneficio de la abogacía.”

-Me imagino que la decisión no ha sido fácil, entre otras cosas, porque usted forma parte de la actual Junta.

“Sí, formo parte de la Junta de Gobierno como vicedecana, y doy este paso con respeto al trabajo realizado y desde la responsabilidad. Para mí siempre ha pesado más el compromiso de no defraudar la confianza que mis compañeros depositaron en mí, las ganas de luchar por la profesión y de culminar proyectos iniciados. A veces toca elegir y no siempre lo fácil. Hay proyectos que he defendido y he desarrollado a lo largo de este mandato -algunos de ellos los mencionados y por los que he sido propuesta para la medalla-, y proyectos que no se llegaron a desarrollar en estos años, pese a estar previsto que se llevaran a cabo, por ejemplo, la digitalización integral y la transformación tecnológica de los trámites colegiales a través de la sede electrónica. Y, además, nos encontramos en una etapa de la abogacía llena de retos que, desde mi punto de vista, exige otro estilo de gestión y otra forma de defender la profesión: estar más cerca del colegiado, atender el día a día, defender con firmeza cuando toque, medir los resultados para avanzar y rendir cuentas”.

-¿Qué cree que puede aportar si finalmente resulta elegida decana?

“Estoy preparada y me siento segura para asumir el cargo: aporto experiencia, un gran equipo, ideas, método, entusiasmo, ganas y ofrezco resultados. Mi forma de trabajar es sencilla: escuchar, actuar de acuerdo a los tiempos exigidos y rendir cuentas; trámites que funcionen a la primera, atención que responda y contundencia en la defensa de los compañeros”.

-¿Se presentarán más candidaturas?

“El actual decano ha trasladado a los medios su intención de presentarse por tercera vez. De todas formas, aún es un poco pronto para saber con certeza cuántas candidaturas concurrirán, puesto que no se han convocado las elecciones”.

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