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Vuelven los grandes cayucos con las calmas marinas de octubre en Canarias

Cuatro grandes embarcaciones han arribado en una semana a las islas de El Hierro y Tenerife, además de tres lanchas neumáticas a Lanzarote y una cuarta a Fuerteventura; casi 800 migrantes han alcanzado las costas isleñas en siete días
Imagen del rescate de un cayuco por parte de Salvamento Marítimo en aguas del Archipiélago.

Las calmas marinas de octubre, con días en los que el océano parece un espejo, han reactivado, como cabía esperar, la ruta atlántica de la migración en Canarias, considerada la vía marina más peligrosa del mundo, utilizada por quienes buscan dar el salto desde la costa occidental africana con la esperanza de hallar una vida mejor.

Aunque en lo que va de año el flujo de migrantes procedente desde la costa africana se ha reducido el 59%, (hasta el 15 de octubre), según el Ministerio del Interior, esta semana se ha observado un repunte considerable en la llegada de cayucos, pateras y zodiacs a cuatro islas: El Hierro, Tenerife, Lanzarote y Fuerteventura.

Desde el pasado lunes, han sobrevivido a la mortífera ruta atlántica 779 personas, que alcanzaron la orilla de sus sueños a bordo de ocho embarcaciones. Pero entre tres y cinco personas, según el relato de varios supervivientes, desaparecieron el jueves cuando intentaban alcanzar a nado, en plena noche, un carguero que prestaba ayuda a una lancha neumática semihundida a 83 kilómetros al nordeste de Lanzarote. 55 personas, entre ellas 11 mujeres y 2 menores, pudieron contar su odisea tras ser evacuadas de la zona por la Guardamar Polimnia. Con este nuevo drama, son ya 400 las muertes contabilizadas este año.

Por otra parte, la Salvamar Acrux trasladó al puerto de Arrecife a 49 hombres y dos mujeres de origen magrebí localizados por un avión de Salvamento Marítimo a 78 kilómetros de la Isla de los Volcanes. Ese mismo día, llegaba al puerto herreño de La Restinga un cayuco de grandes dimensiones con solo 28 varones a bordo, entre ellos tres menores. El bajo número de ocupantes y la cantidad de víveres a bordo hizo sospechar a los agentes policiales que los migrantes fueron sorprendidos en plena maniobra de embarque por las autoridades de Kamsar, en Guinea, a 2.000 kilómetros de El Hierro.

Dos días antes arribó al puerto herreño un supercayuco con 230 personas a bordo, escoltado por la Salvamar Navia, de ellas 13 mujeres, 3 niños y 3 niñas. Tres ocupantes fueron trasladados al hospital Virgen de los Reyes para su atención médica. La embarcación fue detectada por el radar del SIVE a casi 18 kilómetros al sur de El Hierro.

A estas llegadas hay que sumar otra gran embarcación, con 206 migrantes, que entró por la bocana del puerto de Los Cristianos junto a la Salvamar Alpheratz, que salió a su encuentro a 11 kilómetros al suroeste de Punta Rasca. El cayuco, según explicaron sus ocupantes, había zarpado de Gambia, hizo escala en Senegal y llegó a Tenerife después de ocho días de travesía.

El pasado fin de semana continuó el flujo de embarcaciones con otro gran cayuco con 99 personas subsaharianas a bordo, entre ellas diez mujeres y cuatro menores, que llegó por sus propios medios al puerto de La Restinga, mientras que una zodiac alcanzó la costa de Morro Jable (Fuerteventura) con 58 personas (14 mujeres y un menor). Veinticuatro horas antes, 52 migrantes magrebíes arribaron en otra neumática a Arrecife.

Salvamento Marítimo, Cruz Roja, centros de acogida y hospitales como el de El Hierro, punto de destino de la mayoría de cayucos, se preparan para afrontar un repunte migratorio en las próximas semanas, coincidiendo con la mejoría de las condiciones meteorológicas, aunque, teniendo en cuenta que hasta el 15 de octubre se habían contabilizado 13.491 personas, la cifra de llegadas a final de año será notablemente inferior a la de 2024, año en el que se superaron todos los registros conocidos hasta ahora en Canarias, con 46.843 personas.

La gran mayoría de migrantes huyen de la pobreza, la guerra y el cambio climático, aunque hay más factores que empujan a jugarse la vida en una embarcación de mala muerte hasta Canarias. El último Análisis Anual de Riesgos 2025-26, de Frontex, prevé que se mantenga hasta final de año una “elevada presión” migratoria sobre el Archipiélago debido a la crisis humanitaria, la inestabilidad en el Sahel, la influencia rusa en la región y los recortes de ayudas por parte de Estados Unidos.