El Instituto de Estudios Canarios (IECan), en La Laguna, será este lunes (18.30 horas) escenario de la presentación de La luz del tiempo, un libro, en edición no venal, de homenaje al poeta Andrés Sánchez Robayna (1952-2025), fallecido en marzo. El volumen, publicado por la Universidad de La Laguna y el Gobierno de Canarias, reúne una pequeña antología de poemas comentados por poetas, artistas y ensayistas.
El acto de mañana lunes, de entrada libre hasta completar el aforo, contará con la participación de Alejandro Rodríguez-Refojo, uno de los editores del libro y Alejandro Krawietz, de la sección de literatura del IECan.
El 30 de octubre se clausuró en la Biblioteca Universitaria de Humanidades la exposición Andrés Sánchez Robayna o el libro del mundo. En esa muestra bibliográfica, comisariada por el profesor Carlos Brito, Fátima Sainz y Alejandro Rodríguez-Refojo, se ofrecía una visión del integral de la obra de Sánchez Robayna: sus libros de poesía, de ensayo, de traducción, sus revistas, sus ediciones…
Como acompañamiento para esa exposición, la Universidad de La Laguna -que ha recibido la biblioteca y el archivo del catedrático de Literatura Española- ha publicado La luz del tiempo, una antología de poemas de Sánchez Robayna comentados por algunos de sus amigos y colaboradores a lo largo de su trayectoria.
La propuesta de los editores, Alejandro Rodríguez-Refojo y Régulo Hernández, consistió en que cada uno de los invitados eligiera y comentara, doble ejercicio crítico, un poema del autor de Palmas sobre la losa fría. Ese “descenso a la materia del poema” era una práctica que el poeta y profesor exigía siempre a los lectores de poesía.
Aceptaron la llamada de los editores, entre otros, Alfonso Alegre Heitzmann, Aurora Egido, Jaime Siles, Jenaro Talens, Ana Nuño, Juan Manuel Bonet, Juan Gopar, Clara Janés, Francisco León, Jacques Ancet, Melchor López, Gustavo Guerrero o Alberto Blanco. Autores de las Islas, de la Península, de Latinoamérica o de Europa que trazan la geografía de la gran aventura literaria de Sánchez Robayna.
Precisamente del mexicano Alberto Blanco son estas palabras: “Cofrade Andrés, hermano de catacumbas, seguimos manteniendo esta llama encendida que nos viene desde hace no miles, sino decenas, cientos de miles de años… tal vez más. ¡Qué regalo! […] Podemos pensar que la poesía ha cumplido ya con su propósito y que es bueno que desaparezca: nos ha convertido en seres humanos. […] Mas cuando veo a mi alrededor, y constato en todas partes lo que sucede […] entonces me sobreviene una sensación de sobriedad y me digo: “No, aún no… de hecho, el trabajo apenas comienza”.





