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Familias adoptivas de Canarias ven caótica la gestión de menores

Denuncian un proceso "largo y doloroso", con expedientes que llevan paralizados hasta siete años, mientras se "vulneran los derechos" de los niños y niñas por falta de personal
Familias adoptivas de Canarias ven caótica la gestión de menores
Representantes de la Asociación de Familias Adoptivas de Canarias denunciaron el colapso que impide la adopción. DA

La Asociación de Familias Adoptivas de Canarias denunció la situación de “colapso” de la dirección General de Protección a la Infancia y las Familias, pues no hay personal suficiente para gestionar los expedientes de adopción, procedimientos que son la solución para los menores que viven en centros o en familias tuteladas, y solo cuentan con dos psicólogas “desbordadas” para hacer frente a una media de 90 casos por profesional. Calificó de caótica la resolución de las peticiones de adopción.

En comparecencia parlamentaria, Yeray Rodríguez denunció la “inmensa carga de trabajo” de un personal “desbordado” y que es “incapaz de conseguir sus objetivos” ante un servicio “colapsado” y las “solicitudes de idoneidad bloqueadas”.

Lamentó que “el proceso de adopción es largo y doloroso” y mientras tanto se “vulneran los derechos de familias y menores para realizar las pruebas de idoneidad por falta de recursos”.

Recordó que la institucionalización “no es deseable” en tanto que las familias de acogida son una “solución temporal” que no puede extenderse por más de dos años.

Por su parte, Francisco Da Silva, recalcó que el personal “está quemado” y es “urgente aumentar los recursos humanos”. Los expedientes “están paralizados en medio de la desesperación de las familias” por la “saturación y abandono” del servicio y cuando los menores tienen que crecer en familias de acogida o en centros “sin tener la oportunidad de tener una estabilidad familiar” y algunos pueden sufrir “abusos, vejaciones y maltrato en los centros”. Rechazó que falten familias de adopción, “lo que faltan son recursos que permitan cumplir la ley y los derechos de estos menores”.

Mientras, Evelyn Espinosa señaló que “lleva dos años esperando por las pruebas de idoneidad”, pero conoce casos “más sangrantes de más de siete años”, cuando todo el proceso dura una media de entre siete y nueve años. “Soy una madre con los brazos vacíos esperando a ser llenados por un hijo o una hija que estoy segura que también está esperando por mí. Hay un niño que necesita lo que yo tengo que ofrecer, una familia, un vínculo, una estabilidad… dos caminos que deberían encontrarse, pero que la burocracia nos mantiene separados”.

Denunció que en la red de acogida “sí hay menores que pueden ser adoptados” pero el problema es que “no hay personal para hacer la idoneidad”, lo que hace un “daño irreparable a los menores” al incumplirse la ley y “no ofrecer una familia estable y de apego”, e insistió en que “no buscamos un trato especial” sino que se cumpla la ley.

No hay en espera

Mientras, la dirección General de Protección a la Infancia y las Familias, reafirmó su “compromiso” de garantizar que los niños y niñas bajo protección crezcan en un entorno familiar, situando el acogimiento familiar el “eje central” de su atención.

Reiteró que no existen menores esperando ser adoptados en el sentido clásico, ya que las necesidades reales se concentran en los niños y niñas que residen en recursos de acogimiento residencial y que requieren familias acogentes.

En los últimos años, la adopción experimentó un “retroceso significativo” debido a restricciones de los países de origen y a la consolidación del criterio de que la adopción debe utilizarse “solo cuando no es posible mantener los vínculos del menor con su entorno familiar”.

En Canarias los menores propuestos para adopción suelen ser de muy corta edad y sin necesidades especiales, perfiles para los que ya existe un número de familias idóneas muy superior a la demanda. Por este motivo, se “ha suspendido temporalmente” la recepción de nuevos ofrecimientos.

Desde junio de 2024, el servicio de Programas de Adopción incorporó 280 menores adicionales, así como las valoraciones y actualizaciones de las familias acogedoras. Este aumento de carga explica “la dilación en algunos procedimientos”. “Existe algún retraso en las valoraciones de idoneidad para adopción, pero no ha dejado a ningún niño o niña sin una familia adoptiva”.