cultura

La música de los cuentos según Jesús Agomar

El compositor de Los Realejos, donde el día 22 se interpretó por primera vez su obra ‘Fusión’, estrena el domingo en el Alfredo Kraus ‘Érase...’, con la Orquesta Comunitaria de Gran Canaria
Kuttenkeuler, Crespo, Agomar y Mateos, junto a músicos de la OCGC. / DA

En poco más de una semana, el instrumentista, docente y compositor tinerfeño Jesús Agomar (Los Realejos, 1983) habrá vivido el estreno de dos de sus composiciones. Si el pasado sábado se escuchó por primera vez en el Teatro Cine Realejos Fusión. Poema sinfónico para banda de música -dentro de los actos conmemorativos organizados por el Ayuntamiento a raíz del 70º aniversario de la unión de Realejo Alto y Realejo Bajo-, este domingo (18.00 horas) se estrena en el Auditorio Alfredo Kraus de Las Palmas de Gran Canaria Érase…. La pieza abre Clásicos de cuento, un concierto de la Orquesta Comunitaria de Gran Canaria (OCGC), de la que el músico realejero es trombonista y responsable también de su sección de metales.

“La orquesta incluye en cada concierto el estreno de música de autores canarios”, explica Jesús Agomar en una charla con DIARIO DE AVISOS, al tiempo que menciona que ya en 2022 la formación estrenó When the stars stop shining, una partitura suya que en 2023 estuvo nominada en los Hollywood Music in Media Awards, en Los Ángeles (Estados Unidos).

EVOCACIÓN

“En esta ocasión, el programa gira en torno al mundo de los cuentos, por lo que ese ha sido el hilo conductor de mi obra, que titulé Érase… por varias razones”, detalla. “Una de ellas tiene que ver con que el Ayuntamiento de Los Realejos desarrolla una actividad cultural muy bonita que se llama así [Érase, la ciudad del cuento y la palabra]; otra responde al hecho de que esta pieza será la que abra el programa del domingo y, finalmente, porque la partitura reúne pequeños fragmentos que aluden a cuentos clásicos”.

“Podremos escuchar, por ejemplo -añade Jesús Agomar-, a la ballena Moby Dick…, los soplidos del lobo intentando derribar las casas de los tres cerditos…, el canto de los siete enanitos… Es, en suma, una obra descriptiva que viaja por ese mundo de fantasía que nos presentan los relatos tradicionales”.

Cartel del concierto del próximo domingo en el Auditorio Alfredo Kraus. / DA

Clásicos de cuento ha sido concebido como una propuesta musical para toda la familia, tal y como se expuso este sábado en su presentación, en la que participaron David Crespo, director de la OCGC; Sara Mateos, de la Fundación DISA; Tilman Kuttenkeuler, director de la Fundación Auditorio y Teatro de Las Palmas de Gran Canaria, y el propio Jesús Agomar.

Además de Érase…, el programa contempla Una noche en el monte pelado, de Modest Músorgski, así como selecciones de las obras Mi madre la oca, de Maurice Ravel; Peer Gynt, de Edvard Grieg, y El lago de los cisnes, de Piotr Ilich Chaikovski. La cuentacuentos Inmaculada Mirabal se encargará de conducir el concierto familiar.

El concierto del 30 de noviembre en Gran Canaria incluye, además del estreno, obras de Ravel, Grieg y Chaikovski

Surgida en 2021, la Orquesta Comunitaria de Gran Canaria reúne a personas que al concluir sus estudios musicales, o incluso que se hallan en mitad de ellos, tocan un instrumento pero no tienen un espacio donde desarrollar sus dotes interpretativas.

“Muchos de sus integrantes se dedican a actividades que poco o nada tienen que ver con la música, pero son excelentes interpretes”, argumenta Jesús Agomar. “De manera que la función de la orquesta es precisamente esa, brindar una oportunidad a estas personas”, agrega.

“A partir de esa voluntad, se ha configurado una plantilla estable. Somos 98 músicos, más el centenar de personas que integran la agrupación coral”, expone. “La mayoría procede de Gran Canaria, pero de Tenerife cada sábado nos desplazamos una veintena de músicos y también hay gente de La Palma, La Gomera, Lanzarote, Fuerteventura…”, apostilla.

“Esta es una orquesta vocacional, esa es su principal característica, pero alejada de ese prejuicio que asocia lo vocacional a lo amateur y, a su vez, a la baja calidad. Al contrario, aquí nadie cobra por lo que hace, pero eso no impide que, a mi juicio, sea una orquesta de primer nivel”.