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La NASA llama: que les manden a esos genios que calculan con la suegra

Mientras las Cañadas del Teide sobreviven como pueden a cinco millones de visitantes que lo tratan como si fuera un parque temático barato

Parece que el sector audiovisual -el de verdad, el que trabaja con equipos que saben distinguir un foco de una linterna- se ha topado con un nuevo enemigo: las mentes privilegiadas del Cabildo de Tenerife, de la Consejería de Política Territorial y de cualquier otra administración que pasara por allí el día de repartir ocurrencias.

Mientras las Cañadas del Teide sobreviven como pueden a cinco millones de visitantes que lo tratan como si fuera un parque temático barato y con autoservicio de pedruscos volcánicos, esquejes de retamas y recuerdos “naturales”, las autoridades han encontrado por fin al verdadero culpable del deterioro: los rodajes. Sí, claro, esas hordas de técnicos y artistas que, para colmo, piden permiso, depositan avales sustanciosos y hasta recogen su basura. Imperdonable, ¿verdad?

Alguien, en los pasillos de esas administraciones públicas debió tener una epifanía -tal vez tras consultar a la suegra o al oráculo del grupo de WhatsApp- y decidió que solo pueden hacerse doce rodajes al año y con equipos de quince personas, que ya sabemos que la persona número dieciséis es la que provoca la catástrofe ecológica definitiva. Nos consta que la información publicada ayer en esta sección de DIARIO DE AVISOS, además de alarmar a las escasas empresas profesionales de verdad que operan en la industria del cine en Canarias, también llegó a algunos despachos de Los Ángeles (Hollywood) y Londres. Y no precisamente porque sean lectores del Decano de la prensa de Canarias, sino porque varios equipos internacionales que preparan en la isla proyectos millonarios para 2026 promovidos por los grandes estudios, se desayunaron ayer con nuestra información. Son guiris, pero no bobos…

Con semejante nivel de reflexión estratégica en ese Cabildo y Gobierno, no nos extrañaría que la NASA los llame pronto para que les den un par de ideas sobre el viaje a Marte. Total, para iluminar el cosmos, siempre hay tiempo. Como suele decirse: zapatero a tus zapatos. Y, sobre todo, asesórense con quien sabe, porque cualquier día los ciudadanos podrían llegar a la terrible conclusión de que las instituciones públicas deberían estar dirigidas por gente seria… y no por profesionales del disparate