gastronomía

La Vieja, en La Caleta de Adeje: De nuestros mares, lo mejor

El restaurante, dirigido por el chef Juan Domínguez, trabaja con la mejor materia prima en este establecimiento gastronómico con una gran terraza junto al océano Atlántico
La Vieja, en La Caleta de Adeje: De nuestros mares, lo mejor

De nuestros mares, lo mejor. Este bien podría ser el lema del restaurante La Vieja, sito en La Caleta de Adeje, 1 en el Sur de Tenerife, uno de los mejores restaurantes de Canarias en el exigente campo de los mariscos y pescados. Sin duda, uno de los lugares que hacen disfrutar a los verdaderos aficionados al mundo de la cocina del mar, donde la exquisita materia prima lo convierte en un lugar imprescindible en esta zona del Sur rodeada de la mayor concentración de hoteles cinco estrellas.

Una amplia terraza a escasos metros del mar, con vistas al Océano Atlántico y a la isla de La Gomera, hacen todavía más agradable la experiencia gastronómica, más aún en un isla donde se puede disfrutar del buen clima durante todas las estaciones del año.

Nada más entrar en el restaurante lo primero que nos encontramos es una pequeña embarcación reconvertida en un escaparate donde se encuentran depositados los mariscos y pescados frescos procedentes de las mejores lonjas y productos locales que garantizan la máxima calidad del género, que luego trata con delicadeza el experimentado chef Juan Domínguez. La sala, muy atenta, de la mano de Luis Alcalde y Natalia Major.

La extensa gama de mariscos (percebe, centollos, ostras, almejas, cigalas, etcétera) habitan junto a los pescados preferentemente locales como chernes, lubinas, samas, bocinegros, etcétera, recién capturados. La cocina del marisco y del mar aquí se convierte en un auténtico refugio marino.

El restaurante, que lleva más de dos décadas abierto al público, ha sabido mantener alto el listón de la tradición marinera. De entrada, una excelente anchoa de Santoña con una viera sopleteada con mahonesa de kimchi; ambas evidencian la calidad del género.

Luego sirvieron una ostra premiun Amélie de color verde, muy potentes los sabores marinos, y un erizo de mar. A continuación, para probar de todo un poco, unas espectaculares gambas rojas, procedentes del mar Mediterráneo, y unas almejas salteadas con vino blanco y ajo. Todo muy rico como se pueden imaginar.

El plato fuerte fue un bocinegro, capturados en aguas canarias, que preparan en su justo punto a la plancha. De postre, una tarta de manzana muy rica.