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Detienen a Martiño Ramos, uno de los diez fugitivos más buscados por la Policía, condenado por violar a una alumna

Pesaba una orden internacional de búsqueda y captura

Las autoridades cubanas han arrestado en La Habana a Martiño Ramos Soto, un docente gallego condenado a 13 años y medio de prisión por agredir sexualmente a una alumna menor y que figuraba desde este lunes entre los diez fugitivos más buscados por la Policía española.

La Policía Nacional confirmó en la red social ‘X’ que las autoridades de la Isla comunicaron la detención a última hora del lunes. Sobre Ramos pesaba una orden internacional de búsqueda, y su arresto fue posible gracias a la colaboración de la Consejería de Interior de la Embajada de España en Cuba.

Fuentes consultadas por EFE señalan que la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) lo había capturado días atrás. Los cuerpos de seguridad cubanos sabían desde hacía meses que se encontraba en el país y lo vigilaban, aunque no habían procedido a detenerlo hasta ahora.

España ya ha solicitado formalmente su extradición, un proceso para el que ambos gobiernos muestran disposición a pesar de que no existe un tratado específico entre los dos países.

La condena contra Ramos Soto se dictó en julio y conllevaba su ingreso inmediato en prisión, algo que nunca cumplió. Tras declararse en paradero desconocido, se emitió una orden de detención a nivel nacional, aunque los agentes pronto sospecharon que había abandonado territorio español.

La investigación policial reconstruyó su itinerario: primero habría huido a Portugal, desde donde voló a Brasil. Más tarde se desplazó a Perú y finalmente llegó a Cuba, país donde se cree que contaba con algún tipo de apoyo.

En su último aviso, la Sección de Localización de Fugitivos de la Policía lo describía como un individuo de alta peligrosidad, acompañando la alerta con imágenes reales y recreaciones generadas por inteligencia artificial para mostrar posibles cambios de apariencia.

Durante 2024, esta unidad y otros grupos de la red nacional han colaborado en la detención de 460 fugitivos reclamados por distintos tribunales, tanto españoles como internacionales.

Ramos Soto, de 50 años, ejercía como profesor cuando cometió los abusos contra una alumna entre los 12 y los 16 años, según detalló la sentencia de la Audiencia de Ourense, que acreditó que recurrió a prácticas de carácter sádico para someter a la víctima.