Con 112 años, Teresa Fernández Casado se ha convertido oficialmente en la persona más longeva de España, como publica Medicina Responsable. Nació en 1913 en Zambroncinos del Páramo, en Castilla y León, cuando el país atravesaba profundos cambios políticos. Es la menor de ocho hermanos y desde pequeña trabajó en el campo y cuidando ovejas. Más tarde formó su propia familia con un vecino del pueblo, con quien tuvo nueve hijos, además de once nietos, nueve biznietos y dos tataranietos.
El secreto de la persona más longeva de España
A Teresa no le falta buen humor cuando le preguntan cómo ha llegado tan lejos. Su receta para una vida larga es sencilla: una existencia tranquila en su pueblo, charlas diarias con su amiga Marina —que también ha superado el siglo con 104 años— y un pequeño ritual después de comer: unas gotas de orujo en el café. Una costumbre que no abandona jamás.
Reconocida oficialmente como la persona más longeva del país
El 11 de noviembre, la organización LongeviQuest, vinculada al Guinness World Records, la confirmó como la mujer más longeva de España tras corregir su lista y descartar un anterior error de clasificación. El reconocimiento llegó poco después del fallecimiento de Angelina Torres Valbona, que también alcanzó los 112 años.
“LongeviQuest confirma la edad de Teresa Fernández Casado, la persona viva más longeva de España”, señaló la entidad en un comunicado en el que también le deseó salud y muchos años más junto a su familia.
Gracias a este nuevo récord, Teresa también figura como la décima persona viva más longeva de Europa y ocupa el puesto número 50 del mundo.
La persona más longeva y la vida en el pueblo
Su hija, Manuela de Paz, la describe como “una mujer sencilla y muy querida”. Asegura además que Teresa mantiene un buen estado físico y únicamente toma medicación para el colesterol, aunque la memoria se ha debilitado en el último año. Pese a ello, sigue siendo una referencia familiar y conserva recuerdos de una época marcada por la posguerra. De sus nueve hijos, seis viven todavía y el mayor tiene 93 años.
España acumula varios casos de longevidad extrema, como el de María Branyas, que alcanzó los 117 años y cuyo envejecimiento fue estudiado a nivel genético. Este tipo de historias confirman un patrón: España es uno de los países con la esperanza de vida más alta de Europa.
De hecho, Madrid encabeza la lista de regiones con mayor longevidad, seguida de Navarra y Castilla y León, la tierra donde nació la actual persona más longeva de España.







