El viejo hotel inconcluso que, desde hace 52 años, preside la costa del santacrucero barrio de Añaza se niega a dejar de ser noticia.
Tras la muerte de una menor de 13 años, ocurrida el pasado jueves al caer al vacío desde la quinta planta del mamotreto, el lunes otros cuatro jóvenes tuvieron que ser desalojados del interior de la abandonada infraestructura por la Policía Local, cuando se encontraban en el sexto piso sacándose selfies.
Fuentes policiales confirmaron ayer que unos vecinos de la zona alertaron a los agentes de que habían visto a unos chicos entrando al edificio, el cual permanece vallado y precintado junto a carteles que avisan del peligro que supone el acceso.
Los desalojados, al parecer, habían acudido el día festivo para darse un baño por la zona, pero decidieron entrar a esta infraestructura en ruinas para hacerse fotos, sin darse cuenta del peligro que acarrea estar en el interior de un edificio de 22 plantas que lleva medio siglo abandonado.
“Esto es un atractivo para los pibitos, que van a hacerse fotos para subirlas a las redes sociales. Por suerte no pasó nada más”, indicaron las fuentes.
Por otra parte, la concejala de Urbanismo del Ayuntamiento de Santa Cruz, Zaida González, recordó que se mantienen las medidas de seguridad y de investigación de la titularidad privada de la parcela en la que se ubica esta construcción.
A raíz de una pregunta solicitada por el PSOE para la comisión de control municipal prevista para mañana, se explica que “en 2018 se instaló una red perimetral, junto a 25 carteles en español e inglés, que indican la prohibición de acceder al inmueble, donde se advierte del peligro en todo el perímetro del edificio, cada diez metros de distancia”.
El edificio, ubicado sobre un terreno de más de 40.000 metros cuadrados, fue abandonado por sus propietarios en 1975. Se trataba de una empresa alemana, por lo que el Ayuntamiento intenta localizarlos para notificar el proceso de expropiación, un paso indispensable para registrarlo en favor del Consistorio y poder llevar a cabo una demolición, prevista para 2027.
Para ello, el Consulado ha solicitado información al Ministerio alemán competente.







