La Laguna Tenerife se impuso al Básquet Girona en Fontajau (89-96) en un partido vibrante, en el que locales y visitante jugaron un gran baloncesto, con momentos tremendos de acierto.
Van Beck firmó su mejor partido como jugador de La Laguna Tenerife, resultando clave para el triunfo final.
Buen arranque local
Comenzó bien el equipo loca, demostrado el porqué de haber logrado cuatro partidos en su feudo (15-7).
Los gerundenses movían bien el balón, lograban mantener a raya a su rival pero en solo dos ataques La Laguna Tenerife logró apretar el marcador (19-18).
Los aurinegros se pusieron por primera vez por delante en el marcador (21-22) justo cuando se llegaba al final de la primera manga.
La Laguna Tenerife mejora
Una canasta de Huertas puso el 21-27 en el marcador, obligando a Moncho Fernández a pedir el primer tiempo muerto del encuentro. El parcial era de 2-15.
La Laguna Tenerife se mostró como un equipo mejor (23-32) conforme iban pasando los minutos pero las dos faltas de Abromaitis y Doornekamp eran un problema (29-38). La buena defensa de los de Vidorreta permitieron poner el 31-42 a falta de poco más de tres minutos para el descanso.
Un Van Beck inconmensurable lanzó a los suyos en el marcador (34-46) pero tras un parcial de 5-0 (39-46), Vidorreta optó por parar el duelo. Los gerundenses se mostraban acertados desde el exterior y se antojaba clave ajustar la defensa tinerfeña.
Al descanso se llegó con 44-49.
Girona enseña los dientes
Una técnica a Huertas y un triple porterior apretó el marcador (48-49). Los locales fieron la vuelta un minuto después (52-51) con un parcial de 11-2.
El encuentro se convirtió en un intercambio de golpes (59-64) con Van Beck habiendo anotado los siete triples que había intentado.
Los locales le dieron la vuelta al marcador (73-68) con un minuto por jugarse. Vidorreta tuvo que volver a parar el duelo.
Un parcial de 0-5 igualó las cosas a 73 pero al final de esta manga se llegó con 75-73.
Sentencia
En el intercambio de golpes en el que convirtió el duelo el Girona a La Laguna Tenerife le costaba, por momentos, mantener el ritmo (80-78).
Fue un cuarto con más errores en ataque por parte de ambos equipos -no era fácil mantener el acierto hasta el momento-, pero eso lo rompió Fitipaldo con un triplazo (80-83).
El uruguayo volvió a castigar cuando solo quedaban tres minutos por jugar (81-87) voviendo a demostrar esa capacidad de La Laguna Tenerife para jugar este tipo de encuentros tan complicado, en los que se compite al filo de la navaja.
Los canaristas comenzaron a gestionar la diferencia a favor de seis tantos mientras Livingston tiraba del Girona. Un triple de Doornekamp a falta de 28 segundos, acabaría por sentenciar el encuentro (87-94).
El 89-96 final supuso una merecida victoria para los de Vidorreta.






