Una bombona de gas escondida dentro de un contenedor de basura en el Puertito de Güímar estuvo a punto de provocar un incidente grave durante la pasada noche.
La rápida actuación de los operarios del servicio de limpieza, que detectaron el objeto a tiempo, evitó lo que pudo haber terminado en una explosión o un accidente de gran magnitud.
La denuncia pública fue realizada por el concejal de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Güímar, José Miguel Hernández, quien calificó los hechos como un acto deliberado y extremadamente peligroso.
“No es ignorancia, es maldad”, denuncia el concejal
Según expuso Hernández, la presencia de una bombona en el interior de un contenedor no puede considerarse un descuido. “Esto no se hace por ignorancia, sino por maldad y con intención de dañar el servicio de recogida de residuos”, señaló, apuntando directamente al riesgo al que se expone tanto a los trabajadores como a los vecinos de la zona.
El edil fue tajante al describir el comportamiento de la persona o personas responsables, a las que calificó como “auténticos salvajes”, subrayando la gravedad de un acto que podría haber tenido consecuencias irreversibles.
Un riesgo real para los trabajadores y la población
Introducir una bombona de gas en un contenedor supone un peligro extremo. Durante el proceso de recogida, los camiones compactadores ejercen una fuerte presión mecánica, lo que puede provocar la rotura de la válvula o del recipiente, originando explosiones, incendios o fugas de gas.
Este tipo de situaciones pone en riesgo directo a los operarios de limpieza, que trabajan de madrugada y que, en muchos casos, solo disponen de segundos para reaccionar ante una emergencia. Además, una deflagración de estas características podría afectar a vehículos, viviendas cercanas o viandantes, especialmente en núcleos costeros y residenciales como el Puertito.





