Si el papa León XIV finalmente viene a Canarias este año por solidaridad ante la crisis humanitaria derivada de la llamada Ruta Atlántica, es imprescindible que el pontífice visite cuanto menos una de las dos localidades que, tristemente, simbolizan en las Islas este drama migratorio, como son La Restinga (El Hierro) y Arguineguín (Gran Canaria).
Por ello no debe extrañar que ambas posibilidades se barajen en la posible agenda de lo que sería la primera vez que un sucesor de San Pedro se desplace oficialmente al Archipiélago, si bien las propuestas llegan por distintas vías al Vaticano, dado que mientras el Cabildo de la Isla del Meridiano ha formalizado su invitación por vía epistolar, la alcaldesa de Mogán (el municipio donde se encuentra Argineguín), Onelia Bueno, desveló ayer que es la propia Iglesia española la que ha puesto sobre la mesa la alternativa de la Isla Redonda.
Respecto a la iniciativa herreña, fue desde la propia corporación insular donde se informó ayer de la epístola que traslada formalmente una invitación para que León XIV incluya a El Hierro en su visita con el objetivo de que “pueda conocer de primera mano la realidad que vive la Isla como principal puerta de entrada de la migración irregular al sur de Europa”.
En la carta se expone “la compleja situación humanitaria que se ha afrontado durante los últimos tres años, periodo en el que miles de personas han llegado a las costas huyendo de conflictos armados, pobreza y persecución, en condiciones de extrema vulnerabilidad y tras travesías marcadas, en muchos casos, por la tragedia y la pérdida de vidas humanas”. Además, se destaca en el escrito “la respuesta ejemplar de la comunidad herreña que ha afrontado esta situación con un firme compromiso con la acogida digna, movilizando a instituciones, profesionales, cuerpos de emergencia y voluntariado, demostrando una actitud solidaria profundamente ligada a su propia historia migrante”.
Asimismo, la institución recoge en dicha carta “el valor y simbólico que tendría una visita del Pontífice a El Hierro, tanto por tratarse de una visita inédita en la historia de la isla, así como para visibilizar ante la comunidad internacional una crisis humanitaria que se desarrolla en las fronteras de Europa, recordando que cada vida humana posee una dignidad inviolable, con independencia de su origen. Con esta acción se proyectaría la necesidad de afrontar el fenómeno migratorio desde una perspectiva profundamente humana, basada en la dignidad de la persona, la justicia social y la corresponsabilidad entre los pueblos”.
El presidente herreño, Alpidio Armas, manifestó a este respecto “su plena disposición a colaborar con los aspectos logísticos necesarios y confía en que la Comitiva pueda considerar la inclusión de El Hierro en su itinerario por Canarias”.
En cuanto a la alternativa grancanaria, la Iglesia española ha sugerido el papa realizar un acto en el muelle de Arguineguín durante su visita a Canarias prevista para el próximo en junio, lo que permitiría al pontífice conocer sobre el terreno el lugar que ha sido el epicentro de los rescates de inmigrantes en el Atlántico en los últimos años, junto al puerto de La Restinga.
Onalia Bueno confirmó ayer a Efe que está al tanto de esos preparativos, de los que solo puede decir que se siente “muy orgullosa” de tener al papa en su municipio, que en esas fechas estará además en plenas fiestas patronales (San Antonio de Padua).
Desde Francisco
Fuentes de la Diócesis de Canarias confirmaron a su vez que Arguineguín está en el borrador de la visita papal como una de las paradas posibles desde que esta se preparó para Francisco y que tanto el Vaticano como la Iglesia Española quieren que la migración protagonice el viaje a las islas. Pero hasta que el Vaticano dé su visto bueno, remarcan, “no hay nada oficial ni nada está cerrado”.
Desde que la llamada Ruta Canaria se reactivó en 2019, hasta que la mayor parte de los cayucos comenzaron a poner rumbo a El Hierro, en torno a 2023, Arguineguín fue el epicentro de la llegada de inmigrantes a Canarias, la base principal de los rescates efectuados por Salvamento Marítimo en las aguas situadas al sur de las islas.
“Hay que agradecer al papa León XIV que cumpla con el compromiso que asumió Francisco de venir a las islas a conocer la realidad migratoria. Que vaya a estar en Arguineguín para reconocer al pueblo canario su respuesta es un orgullo para todos”, ha señalado Bueno.
Sin embargo, la alcaldesa matiza que Arguineguín no solo recuerda lo mucho que se ha hecho en salvamento, rescate y acogida, sino que también fue durante meses “el muelle de la vergüenza, donde se vulneraron la dignidad y los derechos de estas personas”.
Solo en noviembre de 2020, desembarcaron en ese muelle 6.357 inmigrantes, en un momento en el que las autoridades lo utilizaban como centro de retención temporal de los recién llegados a falta de otras infraestructuras de acogida, lo que provocó que colapsara.







