Ya pusieron patas arriba la política nacional hace años y avisan de que están dispuestos a repetir lo sucedido en 2018, cuando sus protestas callejeras influyeron decididamente para que el PNV cambiase su voto y apoyara la moción de censura que desalojó a Mariano Rajoy (PP) de La Moncloa en beneficio de Pedro Sánchez (PSOE).
La Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones, un movimiento popular que surgió en la provincia tinerfeña hasta alcanzar notable dimensión en comunidades como el País Vasco, Andalucía y Madrid, entre otras, anunció ayer que consideran una “agresión” que el Congreso no aprobase el pasado martes la revalorización de las pensiones públicas a través de un decreto sobre el que también valoran su utilidad para dar continuidad al “escudo social básico” al incluir también medidas como protección antidesahucios para personas vulnerables o impedir el corte de suministros básicos a este tipo de hogares, entre otras.
Este movimiento, que lleva a gala ser ajeno a los intereses de cualquier partido político, advierte de que si el próximo 20 de febrero no se ha logrado aprobar dicha revalorización de las pensiones públicas, desde el lunes siguiente (día 23) “saldremos a la calle como hicimos en enero de 2018, llamando a las personas pensionistas a defender y mejorar con determinación lo ya conseguido”, como reza el comunicado remitido a este periódico desde la Asociación para la Defensa de las Pensiones Públicas de Canarias.







