La fiesta de Los Indianos, la cita más emblemática del lunes de Carnaval en La Palma, se ha tornado en indignación para decenas de viajeros grancanarios. Lo que comenzó como un viaje planeado con casi un año de antelación ha terminado en las dependencias de la Policía Nacional, con una cascada de denuncias por una presunta estafa masiva que ha dejado a los afectados sin ahorros y, en la mayoría de los casos, sin viaje.
El foco del conflicto se sitúa en la agencia de viajes Aray Tours, ubicada en el centro comercial de San Fernando (Maspalomas), cuyas puertas permanecían cerradas este jueves.
Según ha informado Canarias 7, los afectados —que superan ya la treintena— habían desembolsado en torno a 600 euros por persona por un paquete que incluía vuelos, hoteles en Los Cancajos y traslados para disfrutar de cuatro días en la Isla Bonita.
Una “trampa” tejida durante meses
El engaño, según relatan las víctimas, fue especialmente doloroso por la confianza depositada en la propietaria de la agencia, B. A. P. Muchos de los viajeros contrataron el servicio en marzo de 2025 para evitar quedarse sin plazas. Durante todo este tiempo, la agente mantuvo contacto por WhatsApp, enviando capturas de pantalla de supuestas reservas.
Sin embargo, como detalla la información de Canarias 7, detrás de esta aparente normalidad había una “trampa”. Las víctimas descubrieron en el último momento que, aunque la propietaria les enviaba detalles de los vuelos y hoteles, nunca llegaba a formalizar los pagos. Al contactar directamente con las aerolíneas y los establecimientos hoteleros, los viajeros confirmaron que no existía ninguna reserva a su nombre.
Reincidencia y falta de controles
La indignación ha crecido al conocerse que este no es un caso aislado. La responsable de la agencia ya cuenta con un procedimiento judicial abierto por un falso crucero por el Mediterráneo y otros incidentes en los que dejó “tirados” a clientes en islas como Fuerteventura.
Algunos afectados consultados por Canarias 7 aseguran que, tras pedir explicaciones, la mujer alegó estar en “quiebra financiera” y prometió devolver el dinero tras la venta de una propiedad, una versión que los denunciantes tildan de “mentira”.
En el sector de las agencias de viajes crece también la preocupación por la falta de fiscalización. Fuentes próximas al sector consultadas por el citado medio señalan que, una vez se abona el aval inicial, existe poca vigilancia administrativa sobre si estas empresas mantienen al día sus seguros de caución o sus obligaciones legales, lo que permite que negocios con mala reputación sigan operando y “engañando a más personas”.
El cierre de la web y el rastro de las denuncias
Mientras las víctimas intentan recuperar su dinero —en algunos casos hasta 2.000 euros por grupo familiar—, la presencia digital de la agencia ha desaparecido. Su página web fue anulada ayer, tras recibir una oleada de comentarios denunciando que el negocio era “una estafa sin escrúpulos”.
Para muchos, el daño ya es irreparable: se han quedado sin los polvos talco y sin el dinero de sus vacaciones. Solo unos pocos “afortunados” han logrado costearse un segundo viaje de urgencia para no perderse la cita en Santa Cruz de La Palma, aunque la denuncia ante la Policía Nacional sigue su curso para evitar que el fraude quede impune.






