Melissa Mayor Peña será la undécima y última candidata en subir al escenario del Recinto Ferial en la Gala de Elección de la Reina del Carnaval de Santa Cruz 2026. A sus 28 años, esta joven de raíces cubanas y corazón tinerfeño combina su trabajo como técnico de laboratorio con sus estudios de tercer curso de Enfermería, dos vocaciones marcadas por el compromiso y el cuidado a los demás. Sobre la pasarela ha llevado el nombre de Canarias por el mundo, proclamándose Miss Belleza España y destacando en Vietnam como mejor candidata de Europa y Top 10 internacional. Apasionada del baile y del Carnaval desde niña, Melissa vive cada febrero como un sueño creativo que prepara durante meses junto a su gente. Ahora afronta uno de los momentos más especiales de su vida luciendo la fantasía Etérea de Ruymán Pérez, en representación de Hidráulica Tenerife.
-¿Qué te llevó a ser candidata a Reina del Carnaval?
“La ilusión y las ganas de compartir con el público mi pasión por el Carnaval. Lo vi como una oportunidad para expresar lo que esta fiesta significa para mí y proyectarlo. Más allá de cualquier etiqueta, es transmitir energía, verdad y sentimiento, crear una conexión real con el público y dejar que el Carnaval se exprese en cada paso. Y después, llevar esa misma ilusión a la calle, para seguir viviéndolo desde dentro, desde el corazón, como siempre lo he sentido”.
-¿Tres cualidades de tu diseñador, Ruymán Pérez?
“Es una persona maravillosa que deja huella desde el primer momento, por su capacidad de trabajo, su sensibilidad artística y su forma de cuidar cada detalle. Detrás del diseñador hay un gran ser humano, y le agradezco de corazón su confianza, su entrega y el cariño con el que me ha acompañado en este camino”.
-¿Cómo describirías, sin desvelar nada, tu fantasía?
“Etérea es un sentimiento que se percibe en lo sutil, una emoción que se intuye más de lo que se revela. Habla de aquello que acompaña en silencio, de lazos que permanecen y de una conexión que trasciende lo visible. Es ligereza, luz y calma. Una fantasía que invita a sentir, a dejarse llevar y a permitir que lo intangible se exprese con delicadeza sobre el escenario”.-
-Una anécdota del proceso de trabajo.
“Cada vez que descubría una nueva parte del vestuario, mi imaginación volaba y me sentía casi una drag queen lista para salir a escena, bailando y ensayando poses entre risas en el taller. Incluso, intenté convencer a Ruymán de presentarme al Dragnaval, pero más allá del humor, lo más bonito fue la conexión auténtica con mi diseñador, sentirme querida y valorada, y convertir el proceso en un recuerdo lleno de felicidad”.
-¿Cómo te preparas cada día para ser candidata?
“La preparación física ha sido importante y he trabajado mucho en ella, pero este camino va mucho más allá del cuerpo. Es también un proceso interno, de escucharme, de respetar mis tiempos y de sostenerme emocionalmente. Rodearme de personas que suman, de calma y de energía bonita me ayuda a mantener el equilibrio y a conectar con la ilusión con la que vivo cada paso de esta experiencia”.
-Háblame de tu patrocinador.
“Es curioso cómo a veces no somos conscientes de las señales hasta que todo cobra sentido. Llevo dos años trabajando justo al lado de la empresa patrocinadora, Hidráulica Tinerfeña, sin haber reparado en ello, y ahora siento que nada ha sido casualidad. Desde el primer momento se ilusionaron con el proyecto y decidieron no ver nada de la fantasía, para poder vivir la sorpresa y la emoción completa el día de la Gala. Su apoyo y su confianza han sido un verdadero regalo”.
-¿Carnaval de calle o de grupos?
“Carnaval de calle, sin duda. Es donde el Carnaval late de verdad, donde la libertad se respira y la creatividad se desborda sin reglas ni etiquetas. Es emoción compartida, risas que se contagian y una felicidad que nace de lo espontáneo, de dejarse llevar y sentir que, por unos días, todos hablamos el mismo idioma”.







