Paseando por las redes me encontré con su programa y me gustó. Hablo de Carmen Pérez de la Cruz (Santa Cruz, 1978). Y luego resultó que había entrevistado a JJ. Benítez, dos veces, quien le confió algunos secretos, y que por su espacio, que se llama Dimensión Oculta, han pasado los clásicos del género del Más Allá en España. La llamo para la entrevista y resulta que Carmen trabaja para el Gobierno autónomo, en el Instituto Canario de Desarrollo Cultural, que sabe un montón de cine y que ha cubierto hasta ¡información parlamentaria! para medios tradicionales. Además, me dice que es entrenadora de natación, que escribe cuentos, que ha vendido vinos y que ha trabajado en una clínica de fertilidad. Con razón, ante la diversidad de funciones, su madre le decía, cuando era chica: “Carmen, no mires al cielo, que te salen lunares”.
Tiene un telescopio, así que mucho caso no le ha hecho a su madre, que procede de Guía de Isora. Ahora tengo un dilema: yo siempre pongo en el encabezado de mis entrevistas la profesión de cada uno de los protagonistas. ¿Qué le pongo a Carmen? Ustedes ya lo habrán visto. A mí me resulta interesante lo que dice. Naturalmente, tengo que obviar el currículo, porque harían falta seis páginas del periódico. Tampoco creo procedente colocar en el titular otra definición, que deslizó, ya en tono humorístico: “Culo inquieto”. Además de todo lo que he dicho, Carmen es cercana y alegre, lo que quizá se consiga mirando a las estrellas.
-¿Qué pretendes con ‘Dimensión Oculta’?
“Se trata de la evolución natural de un proyecto anterior llamado Tal Como Somos. Siempre me ha interesado escuchar a las personas y comprender qué hay detrás de cada historia, pero con el tiempo descubrí que los temas relacionados con el misterio despertaban algo especial, tanto en los oyentes como en mí. Cada individuo tiene mucho que aportar de su experiencia vital”.
-¿Viene de lejos esa curiosidad?
“Sí, desde pequeña me intrigaba mirar al cielo y preguntarme qué habría más allá. Recuerdos mis veranos en Chirche, Guía de Isora, pueblo natal de mi madre, donde el cielo nocturno parecía más grande y también que estaba más cerca. Series como Expediente X influyeron mucho en mi forma de entender estos temas con una mente abierta, pero también con una mirada crítica”.
-Y así nace ‘Dimensión Oculta’. Te reitero que me parece muy interesante.
“Sí, así nació, como un espacio en la red, un podcast, para investigar, escuchar y abrir preguntas sobre lo desconocido, sin imponer respuestas. Un proyecto que es compartido, porque cada persona que participa en los distintos episodios aporta su mirada y su experiencia”.
-Ha dicho Obama que los extraterrestres están aquí, pero que él no los ha visto.
“Está claro que cuando figuras como el presidente Obama mencionan estos temas, aunque sea en un tono distendido, el debate se reactiva. Sus palabras generaron mucho revuelo y Donald Trump llegó a decir que había revelado información que no procedía. Incluso insinuó que podría desclasificar archivos sobre ovnis para aclararlo. Esto no es algo nuevo. Otros presidentes, Carter y Reagan, por ejemplo, ya hicieron referencia al fenómeno en su momento. Carter llegó a mencionar un objeto que vio en el cielo, siendo joven, y Reagan reflexionó en varias ocasiones sobre cómo una amenaza extraterrestre podría, incluso, unir a la humanidad”.
-Siempre el tema ovni está presente, un año tras otro, Carmen.
“La diferencia es que ahora el asunto se mueve en un contexto más abierto, con informes oficiales y comparecencias públicas sobre fenómenos aéreos no identificados. Yo no lo interpreto como una confirmación de nada sino como una presencia extraterrestre podría, pues eso, unir a la humanidad”.
-Pero parecen modas. Yo conozco a gente que los ha visto y se mantienen firmes en sus creencias toda la vida.
“No creo que el tema de los ovnis vaya sólo por modas. Es verdad que hay épocas en que la información aparece más en los medios, pero las experiencias no desaparecen nunca. No he tenido ninguna, pero sí he escuchado a personas que mantienen su relato con la misma convicción durante años y esto despierta mi curiosidad. Hoy contamos con más herramientas para contrastar las informaciones y muchas experiencias encuentran explicación, aunque otras siguen abiertas. Por eso creo que es interesante escuchar los testimonios de los observadores sin prejuicios; y que ellos encuentren un espacio donde contar esas experiencias”.
-Es una opción.
“Como se decía en Expediente X, la verdad está ahí fuera, o quizá simplemente se encuentre esperando a que sepamos cómo mirarla”.
-¿Crees que se trata de civilizaciones más avanzadas que la nuestra?
“Cuando me hacen esta pregunta recuerdo siempre a Carl Sagan, que decía que el universo es demasiado grande como para pensar que estamos solos. Incluso llegó a afirmar que si solamente estuviéramos nosotros, esto sería un terrible desperdicio de espacio. Esta idea me gusta. En alguna ocasión he preguntado a algunos científicos sobre este comentario y varios de ellos no descartan vida en otros lugares del universo. Lo que me gustaría pensar es que, si algún día llegáramos a descifrar el misterio, su conocimiento podría ayudarnos a crecer como humanidad. El universo es inmenso y nuestra capacidad para entenderlo es limitada”.
(Ya dije en la introducción que Carmen Pérez ha entrevistado a JJ Benítez un super, super, super ventas con sus Caballos de Troya y sus otros libros y sus teorías. Mi interlocutora habla de él con admiración. Y dice que: “Entrevistarlo es también sentir una mezcla de emoción y de responsabilidad, que aparecen cuando tienes delante a alguien que ha sido un referente para tantas personas relacionadas con estos asuntos”).
-Y, además, se trata de alguien que mantiene sus teorías, ¿no?
“Es que la principal sensación que transmite JJ es precisamente su coherencia. Ha defendido sus convicciones durante décadas, incluso cuando no lo tuvo fácil. Él mismo contaba que a veces ni en su entorno lo entendían. Y, a pesar de todo, sigue investigando con la misma determinación y con la voluntad de compartir lo que ha descubierto. Eso, guste más o menos, merece respeto”.
-¿Es verdad que tu madre, acudiendo a un viejo dicho canario, te prohibió que miraras al cielo para que no te salieran lunares en la piel?
“Sí, sí. Se trata de una expresión muy nuestra, muy de antes, quizá una forma de decir “baja de las nubes, niña”. Recuerdo que un día de Reyes me regalaron un telescopio y me pasaba horas mirando las estrellas. Aún lo hago. Alguna vez llegué a contarme los lunares, por si acaso. Todavía hoy, cuando el cielo está despejado, los ojos se me van hacia arriba, casi sin darme cuenta”.
-¿Tú crees que la gente le ha perdido el respeto a eso que llaman Más Allá?
“Mi sensación es más bien la contraria”.
-¿Por qué lo dices?
“Este es precisamente uno de los temas que más interés despierta en Dimensión Oculta: “La vida después de la vida”. Muchas de las personas que han pasado por el programa, desde investigadores hasta especialistas que estudian experiencias cercanas a la muerte, coinciden en que todavía hay aspectos que no tienen una explicación completa. Más que perderle respeto al más allá, creo que seguimos intentando comprenderlo. Hay algo muy humano en todo eso: la esperanza de que la vida no termine simplemente aquí”.
-Cuando, telescopio en mano, miras al cielo, ¿qué sientes?
“Por desgracia, ahora no puedo dedicarle tanto tiempo a la observación de las estrellas, pero cada vez que lo hago regreso a la niña que se pasaba horas en la azotea de casa observando el cielo, esperando que ocurriera algo. No he visto nada extraordinario, pero no por eso voy a dejar de seguir buscando. Creo que ahí está lo bonito. El cielo tiene una forma muy curiosa de ponerse en nuestro sitio”.
-Has sido nadadora, entrenadora de natación, tienes en la cabeza una novela histórica, haces un programa de éxito en las redes, sabes del más allá, ¿pero esto que es, una especie de enciclopedia?
“Ay, Andrés, creo que solo soy una persona inquieta, que tenía mucho miedo de venir contigo aquí, a contestar a tus preguntas. Estaba temblando. Me gusta aprender, entender el mundo, o al menos intentarlo, aprovechar el tiempo que tenemos. Estoy haciendo el Grado de Geografía e Historia porque siento la necesidad de seguir descubriendo cosas, no solo desde el punto de vista autodidacta, sino también desde la parcela académica”.
-Como en la canción, ¿a qué dedicas el tiempo libre?
“Pues al deporte, que ha sido y es muy importante en mi vida. De pequeña, el deporte me ayudó mucho a canalizar emociones, a soltar tristezas y a liberar el estrés; y por eso siempre lo recomiendo. El deporte te ayuda a ordenarte por dentro”.
-Tu programa habla de la vida, de la muerte, del espacio, de lo desconocido. ¿Por qué?
“No he tenido en mi vida un camino fácil. Intento quedarme con algo que para mí es fundamental: levantarme cada mañana con ilusión y no rendirme jamás. La vida a veces aprieta, esto lo sabemos todos, pero también nos regala pequeñas treguas, momentos para hacer lo que nos apasiona. Y cuando perseveras, al final siempre se abre alguna puerta, o incluso una pequeña ventana”.
-Volviendo a las nuevas civilizaciones. ¿Cómo te las imaginas?
“En respuesta a tu pregunta, voy a utilizar mi pasión por el cine. De hecho, en Dimensión Oculta siempre comenzamos los programas con la secuencia de alguna película relacionada con el tema que vamos a tratar”.
-Interesante.
“Quizá por eso, cuando debo responder a la pregunta que me haces, inevitablemente acudo también a esa mirada cinematográfica. Si tengo que imaginar otras civilizaciones, me gusta pensar en presencias como las de Encuentros en la Tercera Fase o en la sensibilidad de E.T., el extraterrestre. Pienso en civilizaciones que no vienen a invadirnos sino a observarnos para que ampliemos nuestra mirada. Me cuesta más imaginar escenarios como la Guerra de los Mundos o Mars Attacks, donde todo gira en torno a la destrucción. Prefiero quedarme, en resumen, con una versión más amable, quizá porque ya tenemos suficientes conflictos aquí, en nuestro mundo, como para que se incorporen otros ajenos a él”.







