La Consejería de Bienestar Social anunció el pasado jueves a sus trabajadores el cierre a partir de julio de las Escuelas Infantiles Anaga 67, en Santa Cruz de Tenerife, y Las Folías, en Las Palmas de Gran Canaria, argumentando el descenso de las matrículas, recursos que atienden a unas 70 familias que deberán reubicar a sus hijos e hijas en otros centros.
En una reunión con el Comité de empresa de las Escuelas Infantiles de la provincia de Las Palmas, técnicos de la dirección general de Protección a la Infancia y las Familias anunciaron a los representantes de los trabajadores la noticia del cierre de estos dos recursos. La reunión había sido solicitada por los trabajadores para negociar sobre la bolsa de sustituciones, la falta de uniformidad a los trabajadores, así como la regularización de las normativas obsoletas que rigen estas Escuelas, y “ellos entonces aprovecharon para soltarnos esta bomba, argumentando que han bajado mucho las matriculas, que hay pocos niños, y que iban a reubicar a los alumnos y al personal en otras Escuelas”. “Ni siquiera a los centros, ni los compañeros de Tenerife, que tienen la reunión el próximo día 19, tenían constancia de esta medida”, reconocieron.
Desde el Comité de Empresa, “los trabajadores temen que tras Anaga 67 y Las Folías, las otros 11 centros estén en peligro. “Este puede ser el comienzo, ya que al no haber acuerdo entre las Consejerías de Educación y de Bienestar Social, esta comenzará a cerrar los centros con titularidad de la dirección general de Infancia y Familia para dedicarlos a otros servicios de menores, cuando ya han invertido un dinero en ellos”.
Las Folías está ubicada en Zárate, un barrio bastante humilde de Las Palmas, cuenta con seis educadoras, una ayudante de cocina, se sirve la comida mediante catering, ya que la cocinera estabilizó en otra plaza, y hay cerca de 40 niños y niñas matriculados. Mientras Anaga 67 está ubicada entre el CEIP Salamanca y la Iglesia de Fátima, en Santa Cruz, y cuenta con unos 33 alumnos divididos en tres aulas, atendidos por cinco educadoras (una educadora por clase más dos personas de apoyo).
Los trabajadores de Bienestar Social aseguran que estas Escuelas Infantiles han pasado de ser recursos asistenciales (guarderías) a educativos, según los nuevos decretos educativos, mientras que las Consejerías de Bienestar Social y Educación mantienen una discrepancia a la hora de su traspaso. Infancia, pionero en estas aulas de 0-3 años, ha visto como Educación está implantando recursos por toda Canarias, proponiendo ratios de maestra, técnico y ayudante en un aula con 18 niños, mientras que las aulas de Infancia solo hay una técnica educadora y una auxiliar, que si alguna causa baja, se tarda en cubrir esa vacante. “La consejería de Bienestar Social realmente no hace las sustituciones en tiempo y forma, los niños se quedan en la casa con los graves problemas de conciliación para sus padres”, lamentan. “En todas las áreas de nuestra Consejería siempre estamos bajo mínimos, con una gran sobrecarga de trabajo y, al final, terminan cansando al personal, porque ni contratan más gente, ni sustituyen”, recalcan.
Los trabajadores temen que detrás de estos cierres “hay algo más”. Denuncian que “a la Consejería de Bienestar no le sale a cuenta” contratar todo el personal necesario requerido por las nuevas normas impuestas desde Educación, más si cabe cuando siempre ha tenido muchos problemas para cubrir las plazas vacantes.
Además, critican que Educación contará con 22 millones de euros para la etapa 0-3 años, mientras a los centros de Infancia y Familias no tienen acceso a esos recursos económicos para su mantenimiento y mejora y, “sin embargo, se financie con recursos públicos a varios Ayuntamientos que están externalizando los servicios y el personal de sus Escuelas Infantiles, mientras que las nuestras se quieren cerrar”.
Además de la competencia entre una y otra Consejería que no están resolviendo bien, señalan que la Administración falta a la verdad cuando dice que no se cubren las plazas “cuando sí hay demanda de 0 a 1 años, aunque haya descendido la natalidad”, reiteran desde el Comité.
Anaga: “Somos recursos que atendemos a familias humildes”
Las trabajadoras y trabajadores de la Escuela Infantil Anaga se mostraron sorprendidos al ser informados por sus compañeros de Gran Canaria del cierre de su centro, pues los técnicos de la dirección General de Infancia no han comunicado nada al centro. “La Escuela Infantil Anaga se cierra en julio, cuando terminen las clases, porque no habrá renovaciones, ni matrículas nuevas. Sin dar opción a nada, sin negociación con sindicatos ni trabajadores, cerramos y los niños y niñas se les asignará plaza en otro centro”, señalan apenados. Varias generaciones de chicharreros han pasado por estas aulas desde hace más de 60 años. “Se nos rompe el corazón al ver que se va a cerrar”.
Desde el anonimato, aseguran que ambos “son recursos de primera necesidad” que atienden a familias en riesgo de pobreza con menores a cargo, y están ubicadas en barrios humildes donde, en algunos casos “la única comida principal la tenían en esta Escuela, porque son gente necesitada”.
Entienden que a Bienestar Social mantener abiertas sus Escuelas “no es económicamente viable, sin embargo, Educación abre aulas con menos niñas y niños y muchísimo más personal”. Alegan que esto “es una táctica implementada desde la dirección general de Infancia para desmontar estos servicios”, y aunque serán reubicados en otros centros, “siempre hay problemas para cubrir las vacantes y las bajas”.
Rodríguez: “Tenemos aulas cerradas por falta de personal y queremos atender mejor a nuestros menores”
La Administración argumenta que el cierre de estos dos recursos en que son los centros que menos preinscripciones e inscripciones tienen, no son las primeras opciones de las familias, y que esos trabajadores se puede reubicar en otras Escuelas con aulas cerradas por falta de personal, y ofrecer mejores ratios de alumnado/auxiliares.
La directora general de Protección a la Infancia y las Familias, Sandra Rodríguez González, señaló a DIARIO DE AVISOS que “hay que tener en cuenta que el número de niños y niñas ha ido descendido en los últimos años. Precisamente estas dos escuelas son las que menos preinscripciones tienen y, normalmente, suelen ser la segunda opción por parte de las familias, es decir, los alumnos que están en Anaga y Las Folías no han logrado plaza en otras escuelas”. En este sentido añadió que “el número de inscripciones de niños y niñas inscritos ha bajado. En 2019 eran unos 1.200 menores y en este último curso estamos hablando de 700. En segundo lugar, las inscripciones también se han visto afectadas a medida que Educación ha ido abriendo y ampliado Centros Infantiles”.
Por otro lado, Rodríguez también señaló que en otras Escuelas Infantiles dependientes de su dirección general “tenemos aulas cerradas por falta de personal y podremos redistribuir a nuestro personal”. Entonces, con estos cierres “conseguimos atender a los menores, que es lo más importante, que estén matriculados en el centro que están pidiendo y, sobre todo, nos va a permitir tener aproximadamente dos educadores de apoyo por cada una de las escuelas, que era algo que nos demandaba el propio Comité de empresa y las educadoras, gracias a la reorganización y distribución del personal educativo propio”.
En el Centro de Las Folías, la administración ya está hablando con las familias para cerrar el traslado de los menores. “Hemos detectado que hay siete familias muy próximas a la escuela que se cerrará y, en el caso de que no quieran llevar a sus niños o niñas a otra Escuela Infantil nuestra, podrían ser acogidas en las Escuelas Infantiles municipales”. En Santa Cruz de Tenerife, las reuniones con los padres será próximamente.
Eliminar las cuotas
La directora general de Protección a la Infancia y las Familias, también confirmó que para el próximo curso escolar se suspenderá el cobro de las cuotas, “estamos trabajando en modificar toda la orden, que es del año 1994, y que contempla una serie de situaciones y hechos que han quedado desfasados. Entre otras cuestiones además de la cuota, queremos eliminar determinados conceptos que se recogen en la misma y baremar el acceso a las plazas de las Escuelas Infantiles dependientes de Bienestar Social”.
Rodríguez afirmó que se trabaja “como Educación establece, siendo conscientes de que los centros de Servicios Sociales tienen un baremo distinto de acceso y regladas por una orden distinta. Lo más importante es que seguirá la atención desde el punto de vista educativo, se reforzarán 11 las Escuelas con más educadoras de apoyo y personal”.






