El chileno Smiljan Radic Clarke ha sido galardonado con el Premio Pritzker de Arquitectura 2026, la máxima distinción en esta disciplina, según anunció ayer la organización.
“La arquitectura se sitúa entre formas grandes, masivas y perdurables, estructuras que se yerguen bajo el sol durante siglos, esperando nuestra visita, y construcciones más pequeñas y frágiles, fugaces como la vida de una mosca, a menudo sin un destino claro bajo la luz convencional”, manifestó Smiljan Radic tras conocerse el fallo del galardón.
“En esta tensión de tiempos dispares -añadió-, nos esforzamos por crear experiencias con una presencia emocional, animando a las personas a detenerse y reconsiderar un mundo que tan a menudo las pasa por alto”.
El jurado destacó la obra de Racic porque, “en la encrucijada de la incertidumbre, la experimentación material y la memoria cultural, el galardonado prioriza la fragilidad sobre cualquier pretensión infundada de certeza”. “Sus edificios parecen temporales, inestables o deliberadamente inacabados, pero ofrecen un refugio estructurado, optimista y discretamente alegre”.





