El Cabildo de Tenerife aprobó este viernes priorizar el uso literario de la Casona Estévanez-Borges, ubicada en La Laguna, como Casa Museo de Escritores y Centro de Creación de Literatura, “sin abandonar, en ningún caso -puntualizó-, la interacción con las demás artes, ni su vinculación con el pensamiento artístico y político”.
Así lo especificó el Gobierno insular de CC-PP en un comunicado, en el que también señala que el Área del Cultura del Cabildo ve la necesidad de impulsar la apertura y puesta en uso de la casa y destinarla “a un uso multidisciplinar que albergará diversas manifestaciones culturales, empezando por acondicionar espacios expositivos, bibliotecas, salas de lectura y salas polivalentes, que permitan desarrollar la preeminente actividad literaria, de pensamiento crítico y otras como la actividad del Centro de Fotografía Isla de Tenerife de TEA”.
El acuerdo es el fruto de la aprobación de una enmienda a la totalidad de CC-PP, que contó con 18 votos a favor y 9 abstenciones, sobre la moción presentada por el Grupo Socialista en respaldo a la iniciativa de Trasdemar, revista digital de literaturas insulares, que ya ha logrado recabar el apoyo de más de 200 personas e instituciones, como, por ejemplo, Premios Canarias de Literatura y de Bellas Artes, entidades culturales, poetas, ensayistas, dramaturgos, novelistas, artistas, investigadores, profesores, fotógrafos, músicos, gestores culturales, editores y críticos de arte.
A grandes rasgos, la moción del PSOE, expuesta por la consejera Candelaria de León, planteaba la apertura de la Casona Estévanez-Borges como casa museo de escritores e instaba a cumplir el acuerdo del Cabildo de 2023 para un uso literario y artístico multidisciplinar del inmueble, “con la participación de colectivos y ciudadanía”.
UNIDAD ARTÍSTICA
De igual modo, demandaba la creación de una unidad artística, como sucede en TEA con las artes plásticas y en el Auditorio de Tenerife con las escénicas, “para la gestión, la difusión y el conocimiento de la tradición literaria de Tenerife” en el inmueble y, de modo muy especial, “establecer una comisión de seguimiento, en la que participe el sector, “para la creación del plan estratégico de ese centro destinado a la palabra escrita”.
Todo ello, en definitiva, ante el temor de que el recinto no cumpla la función que le corresponde al simbolismo que posee, como señalaba Trasdemar, y acabe convirtiéndose en una instalación vinculada al Centro de Fotografía Isla de Tenerife [dependiente de TEA Tenerife Espacio de las Artes], tal y como anunció el Cabildo en su día.
“Con la enmienda presentada por el grupo de gobierno -indicó De León-, se pretende que la Casona Estévanez-Borges se convierta en un centro híbrido, con actividad literaria, pero manteniendo ese vínculo con TEA y el Centro de Fotografía Isla de Tenerife”.
Frente a este argumento, el consejero insular de Cultura y Museos, José Carlos Acha (PP), lamentó que la “cultura se use como elemento de disputa” y llegó a afirmar que tenía la sensación de que el PSOE buscaba “un politiqueo” con su moción.
“Cuando se haga el plan estratégico para ver cómo se organiza la casa -afirmó-, habrá que estar en contacto permanente con el sector, pero no tiene que haber una comisión, formada por personas elegidas no sabe bien por quién, para que vigile, sino que [esos expertos] ya estarán dentro, trabajarán y se les consultará. No se podrá hacer el plan sin tener en cuenta al sector”. “Respecto a la creación de una unidad artística específica, no lo sé, será el plan estratégico el que lo determine”, agregó.





