La Consejería de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias sacó ayer a información pública cuatro expedientes correspondientes a distintas actuaciones integradas dentro de la puesta en marcha de una nueva infraestructura eléctrica en el Valle de Güímar que permitirá reforzar la red de transporte y distribución en la comarca sureste.
Entre ellas destaca la futura subestación de Las Rosas (220/66 kV), proyectada en el municipio de Güímar y llamada a convertirse en una infraestructura clave para integrar en el sistema la futura central hidroeléctrica de bombeo prevista en el Valle.
La documentación, sometida a información pública, recoge tanto las características técnicas de las infraestructuras como las afecciones sobre parcelas y las servidumbres para su ejecución, además de las correspondientes declaraciones de impacto ambiental.
El proyecto, promovido por Red Eléctrica de España, incluye, además, la configuración de una línea subterránea de transporte eléctrico a 220 kilovoltios entre Las Caletillas, una línea aérea-subterránea de 66 kV que conectará con Arico y el Polígono Industrial local, y las instalaciones de servicios auxiliares. En conjunto, estas actuaciones suman en total más de 33 millones de euros de inversión y afectan a los municipios de Güímar, Arafo y Candelaria.
Según explicó ayer a DIARIO DE AVISOS Alejandro González, gerente del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Santa Cruz de Tenerife, la generación eléctrica en la Isla “se concentra en puntos como la central térmica de Granadilla o los parques eólicos y fotovoltaicos sureños”, haciendo necesario transportar toda esa energía generada hasta las distintas zonas de consumo”.
Para ello se utiliza la red que evacua y transporta la electricidad a muy alta tensión. A medida que se aproxima a las áreas urbanas o industriales, esa tensión debe transformarse y reducirse para su incorporación a la red de distribución.
Para González, estas actuaciones responden a la necesidad de “mallar la red eléctrica”. “Depender de una sola línea de transporte, ante cualquier incidencia, compromete el suministro”, explicó.
Más allá de su función inmediata, la subestación de Las Rosas está diseñada también para integrarse en un futuro en la central hidroeléctrica que está prevista que se construya en Güímar en un plazo estimado de doce años, y concebida para generar un tercio de la energía de Tenerife.







