El manifiesto de la Plataforma Feminista 8M Tenerife ha marcado la hoja de ruta de las reivindicaciones en esta edición, instando a una movilización masiva para derrotar al fascismo y al capitalismo patriarcal.
El texto denuncia con firmeza el auge de la ultraderecha y exige la protección blindada de los derechos conquistados por las mujeres, el colectivo LGTBIQA+ y las personas migrantes frente a lo que denominan violencia institucional y sexual.
Rechazo a las guerras y políticas migratorias
Uno de los pilares del documento es el rechazo total a los conflictos bélicos bajo el lema: “¡Ni guerras que nos destruyan ni paz que nos oprima!”. En este sentido, el feminismo tinerfeño ha mostrado su solidaridad con las luchas de los pueblos palestino y saharaui, exigiendo el fin de los genocidios.
En clave nacional e internacional, el texto demanda el derribo de las fronteras, garantizando el libre tránsito y un acogimiento digno. Para ello, instan a la derogación de leyes y políticas migratorias que califican de racistas.
Precariedad laboral y brecha de género
En el ámbito económico, el manifiesto exige transformaciones profundas en el mercado de trabajo. La plataforma rechaza la continuidad de la precariedad laboral que afecta mayoritariamente a las mujeres y reclama:
- El cierre de las brechas de género en salarios y pensiones.
- La igualdad retributiva real.
- La eliminación de la explotación en los sectores más feminizados.
Asimismo, el documento pone el foco en la necesidad de un cambio estructural en la organización de la vida, exigiendo una corresponsabilidad real en las tareas de cuidados.
Servicios públicos y derechos reproductivos
La defensa de lo público ocupa un lugar central. El manifiesto reivindica el derecho al aborto libre, seguro y gratuito dentro de la Sanidad pública, así como el cumplimiento de los derechos sexuales y reproductivos en Canarias.
En el ámbito educativo, apuestan por una educación afectivo-sexual integral, biográfica y feminista como pilar para construir una sociedad libre de opresión.
Crítica al modelo territorial y turístico
Finalmente, el texto vincula la lucha feminista con la defensa del territorio. El documento advierte de que las Islas se “asfixian” ante la excesiva presión de la demanda turística y la sobreexplotación de los espacios, factores que, según denuncian, profundizan la precariedad de las mujeres en los trabajos más precarizados.
El manifiesto concluye con un llamamiento a la acción: “¡Defendamos nuestros derechos, nuestra libertad, nuestros cuerpos, nuestro territorio!”.







