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Moral, la cocina sobresaliente de Icíar y Juan Carlos Pérez

Los chefs han consolidado su propuesta gastronómica en el centro de la capital tinerfeña con una culinaria clásica con sus toques personales

El restaurante Moral, ubicado en el centro se Santa Cruz, es un proyecto sólido de la pareja Icíar Pérez y Juan Carlos Pérez, quienes en poco más de año y medio han logrado despertar el interés de la Guía Michelin, que les ha otorgado la calificación de Big Gourmand, y de la Repsol, que en la pasada edición les distinguió con uno de los Soles.

Icíar Pérez y Juan Carlos Pérez antes de ese proyeco en una antigua casa del siglo XIX, en la confluencia de las calles Jesús Nazareno 20, y Pi Margall, 13, habían trabajado juntos en Poemas by Hermanos Padrón, en el hotel Santa Catalina, en Gran Canaria, donde defendieron una estrella Michelin. Icíar también fue distinguida en ese periodo como Mejor Chef en los XXXV Premios de Gastronomía DIARIO DE AVISOS que se entregaron en diciembre de 2021.

Los premios no se les han subido a la cabeza a estos dos chefs que luchan día a día para sacar adelante este restaurante, de apenas siete mesas, y que tienen como principal cliente a los muchos turistas que llegan a la isla desde cualquier lugar del mundo, pero que quieren disfrutar de una buena comida en un lugar tranquilo.

La propuesta del restaurante incluye un menú, de 55 euros, o escoger entre los diferentes platos de la carta. En esta ocasión nos inclinamos por el menú. De entrada, un ajoblanco, una sopa fría de almendras y uvas, a la que los chefs añaden sama roquera, y que estaba ligera y más que notable.

A continuación unos garbanzos, con una salsa tradicional para hartarse de mojar pan, y foie de pato. Un plato apropiado para aguantar las temperaturas bajas de este invierno.

Le sigue una pieza de rodaballo, que acompaña de una salsa similiar a la de la mantequilla negra, con su toque de alcaparras fritas.

El magret de pato, en su justo punto, lo sirven con una salsa de naranja, kale frito y una crema de batatas con orejones. Los chefs añadieron en esta ocasión al menú un civet de conejo, que presenta por un lado las extremidades y por otro en royal, acompañado de una crema de chirivía y ajo negro con salsa de chocolate, un plato que evidencia la calidad de la cocina de Moral.

De postre, y siguiendo el menú, un bienmesabe, que sirven en un cuenco recién horneado, y con el interior líquido, muy sabroso sin pasarse de dulce.

La carta de vinos no se ciñe a los canarios y nacionales, sino que hace un recorrido por el resto de Europa que es interesante explorar, entre ellos el Faiveley chardonnay 2023 de la Borgoña.

Desde la apertura de Moral ya se sabía que era un restaurante que apuntaba muy alto. El paso de tiempo, y el esfuerzo, así lo han demostrado.

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