El sector de la distribución en las Islas está a punto de vivir una transformación sin precedentes. El nuevo modelo Mercadona, bautizado internamente como Tienda 9, ya es una realidad que promete cambiar no solo la forma en que compramos, sino cómo funciona el corazón de cada supermercado. Esta evolución no es un simple lavado de cara estético; es una reingeniería total que cuenta con una inversión prevista de 3.700 millones de euros para los próximos años.
¿Qué es la Tienda 9? La revolución del nuevo modelo Mercadona
La principal novedad del nuevo modelo Mercadona radica en su esqueleto organizativo. La compañía ha decidido evolucionar de una organización basada en “negocios” (carnicería, pescadería, frutería de forma aislada) hacia una organización por procesos. ¿Qué significa esto para el cliente tinerfeño o grancanario? Significa que el supermercado ahora sigue la lógica del recorrido real de compra.
Al organizar la tienda bajo procesos operativos, Mercadona ha logrado optimizar los flujos internos. Esto se traduce en pasillos más despejados, secciones de frescos con mayor espacio y una reorganización de los congelados y refrigerados que evita desplazamientos innecesarios. El objetivo final es que el “Jefe” (como Mercadona denomina a sus clientes) realice una compra más ágil, sencilla y fluida.
El Obrador Central: el motor de la eficiencia
Dentro de esta transformación estructural, destaca la creación del Obrador Central. Este es el espacio donde se unifican áreas que antes estaban dispersas, como el corte, la cocción y el envasado. Al centralizar estas tareas, el nuevo modelo Mercadona no solo mejora el control de calidad y la frescura de los productos, sino que logra cifras de sostenibilidad asombrosas.
Gracias a la gestión centralizada de recursos en el Obrador Central, la compañía estima un ahorro de hasta el 10% en energía y un impactante 40% en el consumo de agua. Estas cifras consolidan a la cadena como un referente en eficiencia operativa, algo vital en un territorio como Canarias donde la gestión de recursos hídricos es crítica.
Tecnología y frío: innovación para un futuro sostenible
El nuevo modelo Mercadona también es un despliegue de innovación técnica. Uno de los cambios más curiosos que notarán los usuarios son los nuevos murales de frío. Gracias al sistema Aerofoil, Mercadona consigue minimizar la pérdida de temperatura hacia los pasillos sin necesidad de instalar puertas físicas. Esto mejora el confort térmico del cliente (se acabó el frío excesivo al pasar por los lácteos) y optimiza el consumo energético.
Además, la integración de dispositivos electrónicos y herramientas colaborativas permite que cada tienda se autogestione de forma más inteligente. El uso de CO₂ como refrigerante natural en las centrales de frío reduce drásticamente el impacto ambiental, alineando a la empresa con las exigencias de sostenibilidad del siglo XXI.
Una apuesta por los cinco componentes
Esta inversión de 3.700 millones de euros no solo busca la rentabilidad económica. El nuevo modelo Mercadona está diseñado para generar valor en sus cinco pilares: el Jefe (cliente), el Trabajador, el Proveedor, la Sociedad y el Capital. Con una red de supermercados más moderna y productiva, la compañía se prepara para los retos logísticos y de consumo de la próxima década, asegurando que cada visita al súper sea más que un trámite: sea una experiencia de eficiencia tecnológica.





