Los vecinos de la urbanización Los Arcos, en el núcleo de Los Cristianos, en Arona, tendrán que costear la reparación del muro que limita su urbanización con el talud de la carretera TF-655, conocida como la Carretera Vieja.
Tanto el Cabildo de Tenerife como el Ayuntamiento de Arona han trasladado a la comunidad de propietarios la obligación de reponer la estructura, argumentando que esta pertenece a la urbanización.
La comunidad alega que lleva más de 15 años presentando diversas denuncias. Actualmente, este muro presenta signos visibles de deterioro como dilataciones y desprendimientos de piedras que ponen en peligro una línea de más de diez viviendas.
Los vecinos atribuyen la aceleración del daño a las obras en las inmediaciones, cuya maquinaria pesada ha generado vibraciones que, según los residentes, han incrementado “notablemente” la caída de material; y a las inclemencias meteorológicas, que socavaron parte de la base del muro y provocaron desprendimientos y daños materiales en la urbanización. Todo sumado al tráfico de la vía, que aseguran, “genera vibraciones constantes”.
El Cabildo indicó a este periódico que el muro es de “titularidad de la urbanización” y que corresponde a sus propietarios su reposición. Los vecinos cuestionan esta interpretación, argumentando que el deterioro de la estructura “está directamente vinculado a factores externos”.
Por su parte, el concejal de Urbanismo de Arona, Javier Baute, confirmó que el consistorio ha iniciado un expediente de deber de conservación dirigido a la comunidad. En cuanto a la vía, el edil explicó que “han trasladado al Cabildo la petición de que asuma el mantenimiento”, al considerar que es de su competencia.





