La movilidad en Tenerife comienza a experimentar un cambio histórico con la entrada en funcionamiento de la Pasarela Peatonal del Padre Anchieta, una infraestructura que transforma uno de los accesos más transitados del área metropolitana. Cada día, más de 50.000 vehículos y 20.000 peatones atraviesan este punto estratégico, y la nueva obra aspira a reducir hasta un 20% los tiempos de espera en la glorieta y los accesos de la TF-5, mejorando la fluidez y la seguridad vial.
La eliminación de los pasos de peatones en la glorieta, aplicada en la tercera jornada tras la apertura de la pasarela, permitió una circulación más continua, especialmente en horas punta.
La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, expresó que la infraestructura representa una transformación histórica, destacando que “la Pasarela del Padre Anchieta no es únicamente una infraestructura más; es una apuesta decidida por una isla más segura, más accesible y preparada para responder a las necesidades de movilidad del presente y del futuro”.
Más allá de los datos, la pasarela tiene un enorme impacto social y urbano. Miles de estudiantes de la Universidad de La Laguna transitan diariamente por esta zona para llegar a facultades, paradas de guaguas, tranvía y áreas comerciales. Ahora, peatones y vehículos conviven de manera ordenada, con trayectos peatonales protegidos y continuos para el tráfico rodado.

Dávila recordó que este punto histórico soportaba años de intensa presión de tráfico y alta afluencia peatonal: “Con esta actuación damos respuesta a una demanda histórica de la ciudadanía y mejoramos de manera significativa la seguridad vial y peatonal en uno de los principales accesos del área metropolitana”.
El diseño de la infraestructura combina funcionalidad, innovación y estética. La estructura central, diseñada por Fhecor Ingenieros Consultores, es un anillo metálico de 314 metros de longitud y 100 metros de diámetro, con un peso de 525 toneladas. El traslado y montaje de los distintos módulos implicó más de 1.250 toneladas en maniobras de transporte especial y ensamblaje de precisión, convirtiendo el proyecto en uno de los mayores retos de ingeniería de Canarias.
Para el consejero de Carreteras, Dámaso Arteaga, la complejidad técnica y la dimensión estratégica de la obra son destacables: “La Pasarela del Padre Anchieta ha supuesto uno de los mayores retos técnicos y constructivos afrontados en nuestras islas. Esta infraestructura no solo representa un hito de ingeniería, sino también una apuesta decidida por una movilidad más humana, segura y eficiente. Ganamos espacio para las personas, reducimos las retenciones y mejoramos la conectividad entre distintos modos de transporte en un punto estratégico de La Laguna”.
Conexiones
La funcionalidad ha sido uno de los aspectos centrales del proyecto. Además, mejora la conexión entre distintos modos de transporte, enlazando directamente con el Intercambiador de Transportes de La Laguna y facilitando la comunicación entre distintas áreas universitarias y urbanas.
La accesibilidad universal ha sido un pilar del diseño. En colaboración con SINPROMI, la pasarela cuenta con rampas accesibles, pendientes inferiores al 6%, descansillos estratégicos, pasamanos dobles, iluminación LED y un ascensor en la Avenida de la Trinidad, garantizando un tránsito cómodo y seguro para todas las personas.
El proyecto también busca fomentar la movilidad sostenible, reduciendo la dependencia del vehículo privado en desplazamientos cortos y promoviendo la integración urbana con nuevas áreas peatonales, mejoras paisajísticas y espacios más amables para los ciudadanos.

Desde la Universidad de La Laguna, se ha valorado especialmente el impacto en la vida diaria del campus. La infraestructura mejora la seguridad peatonal y la integración entre las zonas universitarias, facilitando la peatonalización y la sostenibilidad del campus. La pasarela ha sido reconocida con los Premios Nacionales de Innovación y Diseño 2019 y se considera un referente internacional en movilidad sostenible y accesibilidad aplicada a infraestructuras públicas.
La puesta en servicio de la pasarela simboliza un cambio de enfoque en las políticas de movilidad en Tenerife, priorizando soluciones integrales donde convivan el tráfico, la seguridad peatonal, el transporte público y la calidad urbana. Durante décadas, el entorno del Padre Anchieta fue uno de los puntos críticos de circulación más importantes de la isla. Resolver este nudo viario se había convertido en una demanda histórica de la ciudadanía y un desafío para las administraciones públicas.
Con la pasarela operativa, comienza una nueva etapa en este acceso clave. Las próximas semanas servirán para medir su impacto real sobre el tráfico, pero la percepción inicial apunta a un cambio significativo en la movilidad diaria de miles de personas. El objetivo del 20% ya no es solo una previsión técnica; empieza a reflejarse en la experiencia diaria de los ciudadanos, con trayectos más fluidos, mayor seguridad y una ciudad más accesible y sostenible.





