El Albergue Comarcal Valle Colino ha lanzado un nuevo ‘grito’ de ayuda para uno de sus residentes más especiales. Se trata de Duque, un imponente labrador de 28,2 kilos que llegó al refugio tras ser retirado a su anterior dueña por la policía.
Su historia es la de muchos animales que, tras vivir situaciones difíciles, necesitan una familia que no solo les dé afecto, sino que entienda sus cicatrices emocionales.
Duque es descrito por sus cuidadores como un can “súper sociable, cariñoso y cercano”. Es un animal que busca constantemente la atención humana y disfruta del juego. Sin embargo, su gran tamaño y su intensidad física lo hacen poco apto para personas sedentarias o mayores; Duque necesita ejercicio, actividad mental y alguien capaz de gestionar su fuerza.
El punto más crítico de su situación es la protección de recursos. Debido al hambre extrema que pasó antes de su rescate, Duque se muestra posesivo con la comida. Por ello, desde el albergue recomiendan:
- Hogar sin otros perros: para evitar conflictos derivados de celos o comida.
- Familias con experiencia: personas que sepan trabajar su equilibrio emocional.
- Supervisión con niños: aunque es apto, su forma de jugar es “bruta” debido a su tamaño.
¿Cómo adoptarlo? Duque se entrega castrado, con chip y vacunas al día. Desde Valle Colino recuerdan que no se realizan reservas y que el proceso de adopción debe ser presencial. Si no puedes adoptarlo, compartir su historia es la mejor forma de ayudar a que Duque encuentre, por fin, el hogar que merece.






