Lo que parecía un simple golpe en una de las zonas más concurridas de San Isidro, en el municipio de Granadilla de Abona, terminó convirtiéndose en el mayor error para un joven de 18 años.
El asaltante, que ocultaba su rostro bajo una capucha y empuñaba un cuchillo, no se percató de un detalle crucial: a escasos metros, dos testigos observaban cada uno de sus movimientos. Eran dos agentes de la Guardia Civil fuera de servicio.
Los hechos, que han trascendido tras la intervención de la Compañía de Playa de las Américas, ocurrieron a plena luz del día. Los agentes, que se encontraban en su tiempo libre, detectaron la presencia sospechosa de un hombre encapuchado que trataba de ocultar un arma blanca en su pantalón.
Ante la evidencia de que se pudiera cometer un delito inminente, los guardias civiles iniciaron una vigilancia discreta que resultó determinante.
Intervención en el momento del asalto
Tras unos minutos de seguimiento, el sospechoso decidió actuar. El joven asaltó al despiste a una mujer que transitaba por la vía pública, esgrimiendo el cuchillo para amenazarla de muerte y exigirle sus pertenencias. Fue en ese preciso instante cuando los dos agentes francos de servicio intervinieron de forma fulminante.
A pesar de que el detenido opuso una fuerte resistencia física, los agentes lograron reducirlo con seguridad y procedieron a su detención inmediata.
Durante el cacheo de seguridad, se confirmó la presencia del arma blanca utilizada en el asalto, la cual fue intervenida como prueba del delito de robo con violencia.
La víctima huyó del lugar
Un detalle singular de este suceso es que la mujer asaltada, víctima del violento episodio, abandonó el lugar de los hechos rápidamente con un fuerte estado de nerviosismo. Hasta el momento, las autoridades no han logrado localizarla para que preste declaración, por lo que se mantiene abierta la gestión para identificarla.
El arrestado ha sido trasladado a dependencias policiales y, posteriormente, puesto a disposición del Tribunal de Instancia de Granadilla de Abona, donde deberá responder por un delito de robo con violencia y la peligrosidad inherente al uso de un arma blanca en la vía pública.
Esta actuación subraya una vez más la vigilancia permanente de las fuerzas de seguridad en el sur de Tenerife, donde la presencia de agentes, incluso fuera de su horario operativo, ha evitado lo que pudo haber sido una tragedia en San Isidro.







